jueves, 21 de mayo de 2020

lunes, 18 de mayo de 2020

Yo opino:

Individualismo: ¡ Pobre Huallanca!
Rolando Húbner Marcos Picón

Me ha costado mucho escribir la presente nota y aun así lo escribo con desgano, cólera, pena y mucha nostalgia. Cúanto nos ha cambiado la vida a todos estos dos meses de encierro, cuando de un plumazo y de forma obligatoria se tuvieron que detener nuestros planes, nuestro trabajo, nuestra vida, nuestros proyectos; se ha detenido nuestra vida y esto nos sobrepasa, nos llena de miedo, de angustia, nuestro carácter se hace insoportable, crece la histeria y se propagan como ciertas noticias falsas.

“Tierra bella”, “Huallanca tierra hermosa, rica y generosa”, “Huallanca corazón” “Unidos nada es imposible”; éstas y otras más, son frases que muchas veces y en diferentes ocasiones lo hemos escuchado; pero ésta crisis, donde se debe mostrar la capacidad de los líderes y la fortaleza de las instituciones, está sacando algo que temía, nuestro destructor individualismo, la fragilidad de nuestras instituciones, nuestra incapacidad de actuar colectivamente por algo que no sea de nuestro particular interés. Hemos empezado a sacar lo peor de nosotros, las acusaciones, los chismes, la noticia falsa, la debilidad de nuestras instituciones agrava el problema, da paso a presuntos actos de corrupción, autoritarismo, narcisismo y las frases dichos y palabras sólo quedan como spots publicitarios.

Quizás no somos el pueblo unido que creíamos, quizás fue nuestra exceso de confianza, nuestra actitud relajada, el compartir nuestras fiestas y celebraciones; la que nos hizo creer que somos un pueblo unido, un pueblo con una visión de futuro, donde todos empujábamos el carro en la misma dirección; hoy en nuestro encierro obligado empezamos a saber más de nuestro individualismo que nos hace pensar que nuestra pequeña parcela sea de poder o saber y no nos interesa los demás, que nuestras instituciones no son estructuras sólidas sino un conjunto de personas atomizadas con intereses y proyectos propios.

Sin instituciones sólidas y transparentes, es imposible el acceso a la justicia, al bienestar y a los servicios básicos de calidad, en pueblos donde las condiciones de vulnerabilidad son acentuadas y donde estos últimos años se han creado una gran cantidad de instituciones, donde lamentablemente ningunos comparten ideales en común; donde nos hemos olvidado trabajar para el desarrollo; donde el socio estratégico se olvida de sus compromisos, el buen vecino ahora quiere ser dueño de algo que le prestaste. Ser zona de influencia minera sólo sirve para que se firme en las actas, donde desarrollo sostenible, cuidado del medio ambiente, son sólo conceptos que se repiten en las reuniones, para ganarse el aplauso de la multitud; en estas condiciones es imposible garantizar el desarrollo de nuestro pueblo.

Ojalá este virus covid-19 nos devuelva la cordura, nos vuelva más solidarios, nos haga replantear que vivimos en sociedad, que somos vecinos, amigos, familiares, que somos hermanos, que quieran o no bebemos el mismo agua, nos alumbra el mismo sol, contemplamos el mismo cielo, compartimos el quehacer diario buscando el bienestar común, que vivir en una sociedad consumista tiene sus desventajas, y ojalá podamos volver a nuestros orígenes para volvernos más humanos, más empáticos con los que sufren muchas carencias con los que no tienen un pan para llevarse a la boca, con los que lloran, ojalá volvamos a ser hermano, para trabajar juntos.

Ojalá se termine nuestra incapacidad de actuar y trabajar juntos, por grandes ideales sociales, políticos y colectivos; desterremos de nuestro pueblo para siempre el individualismo que nos ha hecho perder de vista que nos necesitamos unos a otros, no atomicemos más a nuestro pueblo, porque no es la forma de trabajar por el progreso, no es la forma de construir, y nuestra mayor desgracia es pensar que podemos ser felices solos, o peor contra los otros, o vivir en una constante y estéril guerra de destrucción mutua, con acusaciones, denuncias y publicaciones muchas de ellas anónimas.

Cuando este encierro obligatorio acabe, espero que salgamos más fortalecidos, aprendiendo muchas cosas, como conocernos mejor, valorar las cosas sencillas e importantes de nuestra vida, a compartir, a vivir como hermanos, recuperemos el verdadero concepto de vivir en sociedad.

Pero tenemos también que felicitar a quiénes trabajan en silencio, a la mano amiga que ayuda sin esperar nada a cambio, a los que se han puesto al frente de los problemas, de las falencias y debilidades, a quiénes se han puesto al servicio de nuestra gente en Huallanca como en distintos puntos del país, a los que son huallanquinos de corazón que están trabajando por el bienestar de nuestro pueblo y de nuestra gente, que en verdad se lo merece; para ellos mi agradecimiento y gratitud eterna.

jueves, 14 de mayo de 2020

Yo opino:

  Aún el virus no se ha ido
Rolando Húbner Marcos Picón
Esta  pandemia nos hace reflexionar sobre muchas cosas: el silencio, el encierro, que estos días no sean precisamente de tranquilidad, el miedo a poder contagiarnos y contagiar a los demás, está presente a cada momento y estamos evitando en lo posible el salir a las calles. En estas épocas difíciles siempre va haber personas que van a seguir en lo mismo de intentar ganar dinero, sacar provecho de la necesidad de la gente y subir precios; nos referimos a las farmacias, bodegas, empresas de transporte, entre otros.

Este momento de pandemia debe servir para ver cuán profunda son nuestras desigualdades y la polarización de nuestro pueblo; estamos en una crisis total, y quiénes aprovechan este momento nos han dicho ¡Sálvese quien pueda! Nos olvidamos de la frase que repetimos tanto “tierra rica, hermosa y generosa”; ojalá no salgamos más polarizados de esta pandemia.

Nos preguntamos; ahora quién nos regala el tiempo, la calma, la palabra precisa; quien borra de nuestra mente ahora, el saber que vivimos en un país de autoridades corruptas, la podredumbre moral de quiénes están encargados de hacer compras de materiales y equipos de salud; quién le quita de la memoria a nuestros hijos que quiénes nos deben cuidar; quiénes manejan los bienes públicos lo hacen con sobreprecio, robando, mintiendo; y lo que más indigna es que a nadie parece preocuparle la exposición permanente de nuestros niños a la apología de la corrupción, que malogra, enferma, seduce, y corrompe la mente de niños y jóvenes. La corrupción ese mal endémico que ha sido regado en nuestra sociedad debe de preocuparnos, debemos de vigilarlo y exterminarlo. Ósea no es sólo un virus el que tenemos que combatir en el país  ahora, sino dos, el covid-19 y la corrupción.

A pesar de que todos estamos propensos a contraer COVID-19, la pandemia está muy lejos de ser igual para todos, las condiciones dependen de muchos factores tanto económicos como sociales; éste desastre nos muestra especialmente  la parte indecorosa de la desigualdad. Son momentos ahora de la unión de la solidaridad, de buscar empatía de sumar y tratar de retener la propagación de este virus en pueblos tan desprotegidos como el nuestro.

El tema del comercio ambulatorio en Huallanca, nos preocupa porque son puntos de contagio al igual que en el banco y el agente de banco que hay en la plaza de armas; tenemos que prohibir el comercio ambulatorio, la gran cantidad de camiones de frutas y verduras que ahora se estacionan a vender sus productos en los alrededores del mercado son focos infeccioso, no sabemos de dónde vienen, no hay pruebas rápidas, estos señores no hacen cuarentena llegan y se ponen a vender ¿son inmunes? necesitamos con urgencia hacer prueba de campo a los vendedores del mercado, terminemos con la organización de ferias, promovidas desde la misma Municipalidad , la conglomeración de gran cantidad de gente. Resulta curioso ahora que, muchos de los que tienen sus puestos en el mercado están en las calle vendiendo; la prevención es fundamental para tratar ésta pandemia.

Existe una deuda social que, nuestras autoridades o quiénes dirigieron los destinos de nuestro pueblo en su momento nos tendrán que dar cuenta, la falta de infraestructura sanitaria, el olvido, la polarización, el individualismo, la falta de empatía de nuestro vecinos por rencores políticos, donde lo que se suma casi siempre da cero, nos muestra hoy nuestras falencia, debilidades y oportunidades perdidas. Podemos cambiar  si el cariño por esta tierra es verdadero, entonces que este primero.

No es momento de quejarnos, de hablar de elefantes blancos de obras inútiles o disparatadas, ni de la remodelación continua de nuestra plaza de armas; son momentos críticos y tenemos que sincerar nuestras cifras de contagio, cuándo se van hacer las pruebas rápidas, hemos tenido cuatro caso según lo indicó el alcalde, pero en el MINSA sólo figuran tres.

Se nota que ha habido un esfuerzo de las autoridades municipales, de la Policía, del serenazgo, de la sociedad civil en su conjunto, para contener ésta pandemia; porque no se sabe de ningún otro caso más, pero también es cierto que no se están realizando pruebas a nadie.

Para mitigar o en lo posible frenar el potencial infeccioso de este virus, es que el gobierno central ha tomado medidas como el distanciamiento social, el aislamiento, el uso obligatorio de las mascarillas, etc. Con el anuncio de la Municipalidad de Huallanca de organizar la feria de la “Chacra a la olla” con la participación de productores provinciales y de revendedores venidos de la costa, de la selva, y sin ningún tipo de control sanitario; realmente nos preocupa, porque ya hemos visto como funcionan las feria promovidas por la Municipalidad;  en términos generales será una feria de revendedores y muy pocos productores, en estos momentos relajar las medidas sanitarias puede ser peligroso.

martes, 5 de mayo de 2020

Yo opino:

Y después de la pandemia.
Rolando Húbner Marcos Picón

Llegó el coronavirus a Huallanca más pronto de lo que esperábamos el día 45 de la cuarentena el Alcalde de nuestro distrito nos confirmó lo que ya era vos populi: hay cuatro casos confirmados nos dijo;  el miedo, la histeria colectiva creció en pocas horas y todos tenían una versión diferente, nombres diferentes, la desinformación siguió corriendo sobre todo en las redes sociales. Una recomendación: no compartas todo lo que recibes, corta esa cadena irresponsable que genera miedo y desconfianza, si no están seguros si no es de una fuente confiable, no lo comparta, en estos momentos la única voz autorizada parece ser el Alcalde porque el jefe del centro de salud ha renunciado.

La crisis se da en un momento de profunda fragilidad de nuestro sistema de salud, con falta de personal, sin pruebas rápidas para esta pandemia, sin equipos de protección personal, para quienes laboran en Salud, serenazgo, y la misma policía; sumado a esto  la renuncia del jefe del Centro de Salud debilita y nos vuelve más vulnerables, aprender sobre la marcha no es ahora una opción, es obligatorio y tenemos que asumirlo todos.

Tenemos cuatro casos confirmados, ahora la pregunta es: ¿contamos con un plan de monitoreo, evaluación y respuesta frente al covid-19?  ¿Atendemos a nuestros casos sospechosos; creo que no. El alcalde también informó que los pacientes confirmados son trabajadores de la empresa minera Antamina “nuestro socio estratégico” . ¿Qué paso?,  ¿Por qué la minera nunca comunicó a las autoridades competentes la salida de su personal para ser aisladas? ¿Por qué no nos comunicó que esas personas habían salido sin cumplir con el protocolo? ¿Cuántos días hace que esas personas han llegado a Huallanca? Son preguntas que merecen ser respondidas, Ellos han dicho que mantienen coordinación con las autoridades de salud de su zona de influencia, pero se olvidaron de su zona de operación, que es Huallanca.

Podemos escribir varias hojas de críticas, empezando cuando nuestro sistema de salud entró en crisis y no le importó a nadie cuando se fueron los profesionales, por qué un pueblo con grandes empresas mineras, con grandes presupuesto por canon y sobre canon; cuál es el destino de estas recaudaciones, para qué sirve, con todo esto por qué no tenemos un centro de salud que garantice los servicios de calidad que nos merecemos como pueblo, y podría seguir por qué, por qué, por qué... ¿serviría de algo?

No sabemos cuándo va terminar esta pandemia, pero en una guerra como ésta todos somos familia, hermanos, amigos, vecinos; que  esta crisis, encierro, y distanciamiento sea ejemplo de colaboración para vencer otros desafíos como: la desigualdad, la intolerancia, el racismo, consumismo, el mercantilismo, y las políticas de exclusión que tanto daño nos han hecho. Que esta pandemia nos haga priorizar el obras de desarrollo que nos garanticen un buen vivir, con servicios básicos de calidad como acceso a los servicios de salud, agua potable y educación.

Esta crisis de salud o pandemia va a terminar tarde o temprano, mientras tanto este  encierro, espero, nos haga entender mejor que todos somos hermanos, que dejemos nuestras diferencias a un lado y empecemos a trabajar juntos una agenda de desarrollo donde esté incluido todas las voces, pueblo, el Estado, y las empresas mineras; mientras tanto, sigamos sin salir de casa, respetando  el distanciamiento social, el uso de mascarillas, por el bien de todos. Unidos podemos lograrlo todo.

Situaciones de conflictividad generado principalmente por la combinación de acuerdos incumplidos, expectativas poco posibles de ser alcanzadas, la vulneración de nuestros derechos y la irresponsabilidad o falta de control de la minera con su personal, ha puesto a nuestro pueblo en estado de alerta y miedo cuando el alcalde confirmaba la existencia de cuatro personas contagiadas con este virus.

Si no nos sentamos a la mesa con un diálogo franco y sincero buscando alcanzar negociaciones exitosas que nos garanticen condiciones sociales de calidad, con mesas de diálogo dinámicas y prácticas;  ténganlo por seguro que las mesas de desarrollo se convertirán en largas horas de reuniones estériles,  improductivas, de convenios firmados que nadie cumple, de comisiones que se forman para el momento o para posar sonriente para una cámara y como el papel aguanta todo, como las palabras se lo lleva el viento, el miedo se termina, todo pasará al olvido.

viernes, 1 de mayo de 2020

Saludo:

DIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO
1° DE MAYO