sábado, 23 de junio de 2018

Yo opino:

Elecciones: Tarea de los nuevos líderes
Rolando Húbner Marcos Picón

En este nuevo escenario electoral que se avecina vale pues tomar la frase de Simón Bolívar pronunciada hace más de 190 años: “Nada es tan peligroso como dejar  permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía”.

Las próximas elecciones Municipales será el  7 de octubre, con siete candidatos que aspiran llegar a dirigir los destinos del distrito de Huallanca;  ninguno aparece con una hegemonía o favoritismo claro ni  goza de la simpatía de la mayoría de la población. La campaña electoral se encuentra dormida, nuestros líderes son mudos, sordos y ciegos ante los problemas y hechos que acontecen a diario en el pueblo.

Nada es más nocivo para los pueblos y la democracia que, nos acostumbremos a una relación de dependencia  a una sola persona, a un solo grupo; porque ellos se consideran indispensables, se creen dueños del pueblo, y parece que nosotros nos estamos acostumbrando a obedecerles, en silencio y callados; sólo así podemos entender la indiferencia ante los graves  problemas  que como pueblo nos aqueja.

En sociedades abiertas o en una democracias verdadera, se tiene que dar la alternancia de poderes, porque el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente; entonces en manos de ustedes está señores líderes, candidatos a la alcaldía, demostrarnos que si es posible cambiar de rumbo, que no necesitamos depender de un solo grupo para trabajar por el desarrollo de nuestro pueblo, y el bienestar de su gente.

Si la oposición conformada hoy por seis listas de candidatos a la alcaldía de Huallanca no logra avanzar y rápidamente convencernos  que son la mejor alternativa que el pueblo estaba esperando; pero siguen mostrándose timoratos, si no quieren dar sus opiniones sobre los desafíos, desaciertos y debilidades de nuestras actuales autoridades; estamos seguros  y convencidos  que el único actor dentro de la cancha en esta campaña electoral  va a ser el candidato del actual régimen: autoritario, cada vez más autocrático, pero el único actor en la cancha.

En un pueblo donde no se dan acuerdos, cuando se gobierna sólo para un grupo de fieles seguidores, cuando se genera clientelismo, donde no se discuten ni se priorizan obras, donde no hay consenso; está el grave problema que genera corrupción, y un delirio nada santo del querer perpetuarse en el poder.

Se tiene que trabajar para que el impacto negativo que produce la corrupción en las instituciones, en la justicia, la salud, la mitigación de la pobreza, la desigualdad, la impunidad y la violencia terminen; porque desde donde lo miren, como lo analicen, está comprobado que la corrupción ha sido la piedra en el zapato para que nuestros pueblos  no avancen.

miércoles, 20 de junio de 2018

Aniversario:


Los 50 años de la Mina Huanzalá

(1968 - 2018)

El presente año es muy significativo para Huallanca porque la Mina Huanzalá, asentada en su territorio, cumple 50 años de operaciones, desde su inauguración formal en junio de 1968; marcando un hito importante en la historia de un pueblo minero que es la razón de su formación y trayectoria.

La Compañía Minera Santa Luisa S.A., subsidiaria de la Mitsui Mining Smelting. Co. Ltd. del Japón, se instala en la Mina Huanzalá a mediados de la década de los años 60, con el accionar de hombres y máquinas en el proceso minero de exploración, instalación y preparación; luego la inauguración formal el 22 de junio de 1968, con la presencia del Presidente de la República Fernando Belaunde Terry; marcando el inicio de la etapa de explotación polimetálica.
La presencia de la Minera Santa Luisa en la zona de Huallanca en el medio siglo transcurrido merece hacer un balance  por su impacto socio-económico, ambiental y laboral, dentro y fuera del campamento.

A inicios de los años 60, Huallanca, como pueblo, sufría una recesión económica  a efecto de la falta de la actividad minera de tipo empresarial; las antiguas minas estaban paralizadas, la ganadería también sufrió sus consecuencias; causando el éxodo de muchas familias a diferentes ciudades, como Huaraz, Chimbote, Barranca, Lima, Cerro de Pasco y Huánuco.
Al arribo de Santa Luisa  a Huanzalá se nota la presencia masiva de trabajadores mineros de distintos puntos del país, entre ellos, muchos huallanquinos. Este fenómeno social y laboral produce mayor movimiento económico  en Huallanca y pueblos aledaños; salvando en parte el problema de la desocupación en la zona.

A la par de la actividad en los socavones y planta concentradora ya se nota los efectos nocivos del tratamiento de los minerales, como la contaminación de los ríos Torres y Vizcarra, en especial, la laguna de Contaycocha, por el arrojo de los relaves y residuos químicos; aunque con el correr de los años la empresa trató de enmendar el daño ambiental ecológico mediante el Programa PAMA  para cumplir con el gobierno, pero en la práctica aún subsiste tal contaminación. En este problema ambiental existe tres responsables: El Estado, en esos años, no tenía la legislación adecuada para preservar los recursos naturales; la empresa tampoco había previsto las consecuencias ambientales y ecológicas de la actividad minera; y las autoridades locales de turno desconocían sus atribuciones y la falta de decisión para defender lo nuestro o simplemente estaban de parte de la empresa.

Es preciso reconocer que la Compañía Santa Luisa, en las cinco décadas, ha ejecutado una serie de obras y proyectos para Huallanca, pero todo lo hecho no está en compensación a las altas utilidades económicas que genera la mina para la empresa. Está pendiente el cumplimiento del  Convenio Marco del 2007, en lo relacionado a Responsabilidad Social de la empresa con Huallanca, que tiene vigencia hasta la finalización de las operaciones mineras; tales logros será posible mediante el diálogo alturado entre las partes, con propuestas concretas que respondan al Plan de desarrollo socio-económico del distrito de Huallanca. 

En estos 50 años de la Mina Huanzalá el reconocimiento a  los accionistas y ejecutivos de Santa Luisa por invertir capitales en esta zona; pero también es digno reconocer  la participación importante  de los trabajadores, a través de sus sindicatos,  en el proceso  combinado entre la empresa  y la fuerza laboral; elementos necesarios en todo proceso de producción y transformación. Que el diálogo y la negociación subsista en cumplimiento a las obligaciones y los derechos laborales, y los compromisos suscritos  entre la empleadora y los trabajadores.

Sabemos que la Compañía Minera Santa Luisa S.A. continuará operando por muchos años más en la Mina  Huanzalá y la Unidad de Pallca, y el Proyecto Atalaya que en el futuro cercano ingresará a la etapa de explotación; realidades que comprometan a la empresa a mantener una política interna con los actores que hacen posible la actividad minera; y en el plano externo, la concertación y diálogo permanente con los pueblos e instituciones del entorno.  

  (Omar LLanos Espinoza)

miércoles, 13 de junio de 2018

Cultura:

Ya salió la Revista
INFOHUALLANCA
N° 12
 siempre interesante,


Informes-opiniones-reportajes-literatura
turismo-folklore-album del recuerdo
Imágenes a todo color

VENTAS:
LIMA:  Restaurant "La Ventana" 
Av. Alfonso Ugarte 1094 (junto a Metro)
HUARAZ:  José Mejía Livia-Cel. 992399362
HUANUCO:  Jacky Alvarado - Cel. 991512415
Mayores Informes:
Cel. 991149825 (Omar LLanos)
Cel.990390971 (Carlos Páucar)

lunes, 4 de junio de 2018

Yo opino:


Presupuesto, ni participativo ni transparente
Rolando Húbner Marcos Picón

El Presupuesto Participativo es un instrumento de gestión pública donde  la sociedad civil organizada y la municipalidad  de  manera  concertada,  priorizan   la  inversión  de  los   recursos   públicos.  En Huallanca, cada año discutimos y votamos  por  el destino del presupuesto anual para que puedan ser  materializados  en  proyectos y obras de desarrollo, en proyectos de inversión para  mejorar la calidad de vida de todos los huallanquinos; así asegurarnos, una inversión eficiente de nuestros recursos.

El poco interés de la ciudadanía, la poca información, hace que las reuniones para el presupuesto participativo se frenen, y con esto la oportunidad para identificar las demandas y necesidades más urgentes que tiene la población, las prácticas poco democráticas de quienes dirigen nuestro pueblo, truncan el diálogo y el entendimiento, ahuyentan a quienes tienen la voluntad de participar en la discusión y priorización de los proyectos de desarrollo;  haciendo que de las reuniones  del presupuesto no sean ni participativas ni transparentes.

El presupuesto participativo, no está cumpliendo sus objetivos, como la mayor participación, compromiso, concertación entre los vecinos, la participación de la sociedad civil organizada, los empresarios y la municipalidad, parece que nuestras autoridades tuvieran temor de dialogar, rendir cuentas del avance o retroceso del presupuesto participativo del año anterior, para poder priorizar las demandas más urgentes que tienen los vecinos,  las comunidades y luego ejecutarlo en forma eficiente, cumpliendo los plazos, respetando la calidad de los productos.

El presupuesto participativo se está convirtiendo en una formalidad, para cumplir con la ley, con dos o tres reuniones improvisadas, con un grupo minoritario de participantes, nuestra responsabilidad es hacer que nuestras autoridades tengan la voluntad y el compromiso para hacer realidad las obras y proyectos que se priorizan, romper las rutinas burocráticas, dejar las prácticas corruptas, del clientelismo y rendir cuentas de cuanto se avanza.

Pero cómo hacemos un presupuesto participativo si no tenemos un plan de desarrollo concertado difundido y aceptado; si lo tenemos muy pocos lo conocen o está guardado adornando alguna biblioteca, llenándose de polvo. Cómo discutimos el presupuesto, si no tenemos una visión clara de lo que queremos ser como pueblo, en el mediano o largo plazo. Cómo hacer el presupuesto participativo si no tenemos proyectos, necesidades ni obras priorizadas; sino como explicamos la construcción de ruedos taurinos en las diferentes comunidades, mientras la población no tiene hasta ahora cubierta sus necesidades básicas.

Cómo discutimos el presupuesto participativos si nuestras autoridades no rinden cuentas de su gestión pese a que la ley les obliga ( el lunes 30 de abril venció el plazo para que los titulares de las entidades públicas presenten su informe de rendición de cuentas del periodo anual 2017¿nuestras autoridades lo han hecho?). Cóomo hacemos un presupuesto participativo cuando la gran mayoría de la población no logra organizarse, no se renueva nuestros representantes, porque siempre son las mismas caras en estas reuniones, y no llevan la voz de sus vecinos sino van por intereses propios, otra de nuestras falencias podemos ver en instituciones que tienen poco tiempo de vida, con estas condiciones el presupuesto pasa de ser una herramienta de gestión democrática a ser un formalismo nada transparente.

Hemos dejado de lado la diversificación productiva, la innovación el crecimiento de pequeñas empresas, el desarrollo de actividades alternativas a la actividad extractiva.
Tenemos que establecer una visión de pueblo que queremos, elaborar el plan de desarrollo concertado aprobado y aceptado por todos quienes somos partes de esta hermosa tierra, definir nuestras fortalezas y debilidades, buscar estrategias, priorizar, sentarnos a la mesa y ahora si conversar nuestro presupuesto participativo, corregir errores que siempre se presentan en el camino.

No se trata de repetir las viejas fórmulas de antes que no han dado resultados, que no fueron útiles, necesitamos autoridades que gobiernen de la mano con su pueblo, no de autoritarios, ni fascistas, ni tecnocráticos, con la estructura actual nos están demostrando que como pueblo no vamos a ninguna parte,