miércoles, 21 de octubre de 2015

Yo opino:

MESA DE DESARROLLO - HUALLANCA 2015   (II)
Rolando Húbner Marcos Picón

El día martes 13 de octubre se dio inicio a la reunión de la Mesa de Desarrollo Sostenible del Distrito de Huallanca-2015; la cita estuvo programada para las 10:00 a.m, sin embargo, se dio inicio a las 11:30 a.m; dicen que la puntualidad es una manera de respetar a los demás. Si hay algo valioso en el mundo es el tiempo, y ser rigurosamente puntuales ayuda al desarrollo correcto de los acontecimiento diarios.

Una reunión dirigida por el representante de la Oficina Nacional de Desarrollo Sostenible de la Presidencia del Consejo de Ministros, nos mostró como siempre, la buena voluntad de todos los participantes de la mesa, en gestionar obras en las oficinas de los distintos ministerios, y en buscar su financiamiento ante las entidades pertinentes de un estado extremadamente burocrático, que pone a prueba nuestra paciencia
Recogiendo la opinión de quienes asistieron a la reunión, o vieron por televisión el evento que se realizó en el centro cívico, manifiestan que nada nuevo observaron. Se volvieron a juntar autoridades locales, representantes de la sociedad  civil, representantes de  la Minera Santa Luisa  y Antamina,  (los de Milpo  y  la Minera Huallanca no asistieron), los representantes de la PCM,  algunos representantes de las comunidades; hubo quienes cansados de esperar desde las 9:00 am  optaron por retirarse.

Como se estila siempre en estas reuniones, formaron comisiones de trabajo;  pasará el año y el próximo año, se volverán a reunir; ojalá saliendo de esta reunión no se olviden de sus compromisos, y en la próxima reunión programada para el 9 de diciembre, nos muestren avances, las mismas buenas intenciones, los mismos compromisos;  así será año tras año.

Hubo quienes protestaron; la falta de compromiso de las empresas mineras que ahora se han vuelto “gestionadora” de proyectos públicos para nuestro pueblo,  y no quieren gastar un centavo más de lo que la ley les exige; quedaron atrás los conceptos que ellos mismos nos vendieron, como:  socios estratégicos del desarrollo, desarrollo sostenible, el buen vecino, especialmente esa visión compartida que asegure el crecimiento sostenible de nuestro pueblo; parece que se va ausentando, como  diría Nicomedes Santa Cruz, poeta peruano: “cómo has cambiado pelona”.

Cuando llegó Cía. Minera Antamina a Huallanca (1996) nos dijeron que iban a ser el eje del futuro económico, ambiental, social, y tecnológico de nuestro pueblo, como zona de influencia, y que mediante acciones colectivas, bajo un estructurado plan de desarrollo social, iban a incrementar la capacidad de la población para asegurar una mejor forma de vida; hoy nos han dicho que la minería no va a solucionar los problemas de los pueblos.

La Mesa de Desarrollo debe servir para obtener información necesaria y suficiente para la elaboración de proyectos de desarrollo que cumplan con las características de ser socialmente aceptadas, técnicamente válidos, económicamente factibles, ambientalmente amigables, y sobre todo deben ser implementados de inmediato para no estar reunión tras reunión, año tras año con convenios que no se cumplen, y con ideas de proyectos que todos los años se repiten y nunca se ejecutan.

Necesitamos una visión de desarrollo compartido fortaleciéndolo  mediante  el diálogo compartido; entendiendo que todos debemos contribuir al desarrollo de la sociedad; sentir que el poblador, el quien dirige la empresa, y el estado están mutuamente comprometidos en buscar mejorar la calidad de vida y  cuidar el medio ambiente que nos alberga.

Creemos que, para que ello ocurra es necesario un diálogo abierto, objetivo e informado; donde participen las distintas visiones y culturas que conviven en nuestro pueblo. Somos testigos de que el diálogo entre personas que piensan distinto es posible y muy enriquecedor para todos los que en él participan. Nos une el común interés por lograr que Huallanca sea mejor para nuestros hijos, y que la minería se proyecte al futuro contribuyendo al progreso económico, inclusivo y sostenible de nuestro pueblo, es su responsabilidad moral y social.