sábado, 30 de enero de 2021

Yo opino:

"LOS CABALLEROS HUALLANQUINOS."

Rolando Húbner Marcos Picón

Los “caballeros huallanquinos” fueron un grupo social de propietarios y trabajadores mineros, en su mayor parte estaba integrado por vecinos criollos-mestizos liderados por el clan familiar de los Ulloa-Echevarría representarían a una poderosa élite criolla provinciana con fuertes vinculaciones con el grupo de poder burocrático español, como el Tribunal de Minería y La Real Audiencia de Lima. 

Avanzando el siglo XVIII año 1774 se produce el repentino descubrimiento de numerosas vetas de plata, la apertura de socavones y el transporte de los minerales, la actividad minera es impulsada por un grupo de comerciantes y ganaderos criollos estimulará una creciente migración de comuneros indígenas tributarios, así como obrajeros de Llata, Quivilla y de Huánuco; entonces Huallanca se transformará en una importante base minero-comercial.

Entre finales del siglo XVIII y la primera década del siglo XIX, se dieron singulares contratos matrimoniales que unirán a los descendientes de familias terratenientes y mineros- comerciantes. Estas uniones matrimoniales expresarían una variedad de reacomodos en los bloques económicos provinciales y los miembros de la élite criolla. Notándose en Huallanca dos clases sociales muy marcadas.

En los años 1786 se instala las jefaturas de Asientos Mineros de Pasco y Huallanca, a mediados del siglo XVIII, se le denomina diputación de Minería, y a finales de siglo la Corona española le otorga el título de “Asiento Real de Huallanca”

Jonh Fisher “sostiene que, en el año 1799, Huallanca concentraba un total de 36 mineros, 632 operarios y 62 minas de plata. Para el conjunto de la Intendencia de Tarma estas cifras representan un tercio del total de las minas de plata censada y un 16% del total de operarios. En efecto, las unidades productivas en este campamento minero ocupan un segundo puesto en toda la región minera centro-andina, después de Pasco. Otra fuente documental la Matrícula General de Mineros de 1790, proporciona una lista de 27 familias de propietarios mineros”.

NOMBRE DE PROPIETARIOS

MINAS DE PLATA

ASIENTOS PARA BENEFICIAR Ag.

Juan de Echevarría

8

1

José de Acebedo

3

1

Antonio Zañartu

3

1

Miguel Escalante

3

0

Juan Bautista Gaona

4

1

Pedro José Loyola

3

1

María Carbajal

4

1

Juan Vasquez

2

1

Ignacio Morales

1

1

Manuel Pérez Bustamante

4

1

Félix de Gavidia

2

0

Pedro Godia

1

0

Vicente Pedrosa

2

1

Baltazar Pacheco

1

O

Diego de Vega

2

0

Juan José Tamayo

2

0

Vicente Bastidas

1

0

Ascencio Uscatay

1

0

José de la Torre

1

0

Félix Roca

1

0

Rafael Corona

4

0

Vicente Robles

2

0

Alejo Aliaga

1

0

José Borrega

1

0

Santiago Mata

1

0

Eugenio Gómez de Peralta

4

1

José Terri

5

1


Estos personajes lideran una pequeña élite minera regional que concentraba poder económico, y buscaba monopolizar el sistema político-administrativo regional, reforzándolo a través de un complicado juego de alianzas matrimoniales que vinculan a familias europeas y criollas. 

A partir de 1825 el Asiento Minero de Huallanca empiezan a reactivar la economía minera con nuevas reglas comerciales y políticas, empieza una nueva etapa en la vida de la minería en Huallanca. “Los Caballeros huallanquinos” habían sido derrotados esta vez no por la fuerza del mercado interno colonial sino por las contingencias de las luchas políticas y militares entre 1820-1824.

Fuente: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, César Espinoza Claudio.

 

jueves, 28 de enero de 2021

Literatura:

Breve homenaje al maestro Andrés Cloud.

La pandemia producida por el virus del Covid 19 que desde el año pasado asola el mundo y del cual nuestro país no es la excepción, el día 14 de Enero del 2021 asestó en  nuestra ciudad de Huánuco, uno de aquellos golpes funestos que han sumido en gran congoja a toda la comunidad literaria de nuestra región,  pues llevose a la tumba al admirado y laureado escritor Andrés Cloud Cortez, quien  fue y es sin duda alguna, uno de los más altos exponentes de la literatura huanuqueña.

Anecdóticamente su lugar de nacimiento siempre estuvo envuelto en un halo de misterio, pues mientras unos afirman que nació en la ciudad de Huánuco, otros indican que nació en el pueblo de Quera y los hay quienes sostienen, que en realidad nació en la ciudad de Lima.

Es indudable que mucho de ese misterio fue estimulado por el mismísimo Cloud, ya que en el libro “La literatura huanuqueña en debate: nuevos aportes” de Rosa Mendoza de Malpartida, publicado en el año 1989; al ser entrevistado, afirma que legalmente él no es de Huánuco, sino de otra parte (sin mencionar cual).

Por su parte el también distinguido hombre de letras Andrés Jara Maylle, en una interesante  entrevista reciente, en la que participó también el reconocido escritor “huanuqueño, conchamarquino, pampino, huallanquino y limeño”, Oscar Ramírez Trujillo, (diario AHORA de Huánuco),  comentando la presentación de su libro “El Cóndor pasa, magia y ensueño”) señaló que Andrés Cloud al poco tiempo de nacido, fue llevado por sus padres de Huánuco a Lima, ciudad donde radicaron durante casi cuatro años, para luego retornar a Huánuco.

Aquel viaje de la familia Cloud a Lima, nos invita a pensar que tal vez - solo tal vez- los padres habrían registrado el nacimiento del pequeño Andrés en Lima, a causa de no haberlo realizado oportunamente en Huánuco. Ello explicaría de algún modo, aquella  tajante afirmación suya, de que “legalmente” él no era de Huánuco.

Alude también  Andrés Jara Maylle, que la familia Cloud a poco de regresar de Lima a Huánuco, pasó a radicar durante varios años al pueblo de Quera, episodio del cual el propio Andrés Cloud en el libro “La literatura huanuqueña en debate: nuevos aportes” refiere textualmente: “Hasta entonces toda mi familia, que era trotamunda por naturaleza, por razones de trabajo de mi padre vivía en un pueblo de indios, mestizos y gentiles que tiene para mí un nombre bellísimo: San Sebastián de Quera”.

Igualmente, rememora Cloud en dicha entrevista, que aproximadamente a sus doce años dejó aquel pueblo entrañable, e inició su “descenso a la ciudad de Huánuco (sic)” para cursar el tercer año de primaria, en el Centro escolar Hermilio Valdizán, dirigido en aquel entonces por don Pedro Egoávil Arteta.

Por todo lo expuesto, quedaría prácticamente descartado aquella suposición de que Cloud nació en San Sebastián de Quera, por lo tanto y a la luz de los hechos, posee mayor sustento la afirmación de que el maestro Andrés Cloud nació en Huánuco, aunque documentariamente (partida de nacimiento) pueda haber sido registrado en otro lugar, como por ejemplo Lima. Investigar ello, será más temprano que tarde, tarea de algún acucioso biógrafo.

Sus estudios secundarios los realizó en la ciudad de Huánuco, trasladándose posteriormente a la ciudad de Lima, donde realizó y culminó sus estudios superiores en la Universidad de San Marcos.  Allí tuvo la ocasión de alternar con amigos y condiscípulos de la talla de Gregorio Martínez, Juan Cristóbal,  Hildebrando Pérez, Juan Ojeda, Danilo Sánchez, entre otros, quienes años más tarde alcanzaron posiciones destacadas en el ámbito literario nacional.

Es importante señalar que Andrés Cloud, ante todo fue un esmerado y ejemplar educador de varias generaciones de estudiantes; primero en el Colegio Leoncio Prado y luego en la Universidad Nacional Hermilio Valdizan de Huánuco.

A mediados de la década de los 80, en unión de Samuel Cárdich, Mario Malpartida y Raúl Vergara, fundan la agrupación “Convergencia” que marca un hito en el ambiente cultural de la ciudad y cuyas publicaciones, pronto alcanzaron una proyección y presencia nacional.

Entre sus obras más conocidas están: “Convergencia: 12 cuentos”, “Tres en raya” (libro icónico en el que participó conjuntamente con Samuel Cárdich y Mario Malpartida), “Crónicas del ayer”(escrito al alimón con Virgilio López), “Usted comadre debe acordarse”, “Don Julián de los gentiles”, “Cielo de congona”, “Bajo la sombra del limonero”, “En la vida hay distancias”, “Eso y otros sucesos”, “Los últimos días de papá Ata”, “Ay Carmela” y “El gran desafío”.

Varios de sus cuentos, merecieron menciones honrosas y distintos premios en diferentes certámenes nacionales, como “Don Julián de los gentiles” que en el año 1987 obtuvo el primer puesto en el concurso “Francisco Izquierdo Ríos” organizado por la Asociación de Autores Nacionales y Artistas (ANEA). Posteriormente en el año 2003 con el cuento ¡ESO! Se hizo también acreedor al primer lugar (entre más de dos mil participantes) en el concurso de las 2000 palabras, organizado por la revista Caretas.

No se puede soslayar la gran importancia que tuvo en nuestro medio, la publicación de “Antología Huanuqueña Siglo XX, Tomo I Narrativa”, publicado en el año de 1989, por encargo de la comisión del 450 aniversario de la fundación de la ciudad de los Caballeros de León de Huánuco, en la cual Andrés Cloud y Mario Malpartida, realizaron un brillante labor y cuya obra,  pronto  se convirtió en guía y libro de obligada consulta, para todos aquellos interesados en indagar por la historia y las obras de escritores huanuqueños.

Se conoce por versión de Andrés Jara Maylle, que el maestro Andrés Cloud, aún en los días que estuvo postrado en su lecho del Hospital continuó escribiendo, para lo cual había pedido a sus familiares que le llevasen pluma y papel. Sin duda, aquel acto de auténtica vocación literaria y de fe en el futuro, es ejemplar y conmovedor a la vez; lo cual desde esta revista saludamos con admiración y respeto.

Como no podía ser de otra manera, aquel fatídico día, los diferentes diarios y noticieros de esta  ciudad se hicieron eco de su lamentable deceso, pero es preciso señalar también, que aquella noticia no quedó limitada solo al ámbito regional, sino que medios informativos de circulación nacional como el diario La República y la revista Caretas, dedicaron sus páginas a informar sobre el fallecimiento y la notable trayectoria de éste eximio y reconocido literato huanuqueño.

¡Maestro Andrés Cloud Cortez, descanse usted en paz!

Huánuco, 25 de Enero del 2021

                                                                                               Wilmer Chávez Mallqui

martes, 26 de enero de 2021

Yo opino:

                                ¡HUALLANCA MINERO¡

Rolando Húbner Marcos PIcón

“Los japoneses en Huanzalá, que alegres cavan profundidades, porque ellos saben que encontrarán grandes riquezas en sus entrañas / San Francisco, mina Mercedes, tienes recuerdos inolvidables, por eso vienen los extranjeros en busca de oro de su fortuna…”. Son letras de un huayno del gran Víctor Fano Rebolledo, hoy convertido casi en un himno para los huallanquinos.

Antigua Mina Mercedes
El huallanquino actual mira con asombro y es testigo del desarrollo espectacular de la gran minería, del desarrollo de importantes proyectos mineros. Se trata hoy de un tipo de explotación intensiva en capital, con grandes ganancias, bajos salarios, muchos beneficios tributarios, el incumplimiento de su responsabilidad social empresarial, entonces nos admiramos porque estamos frente a un patrón de acumulación de riqueza en pocas manos; mientras el poblador común sigue marginado, en una lucha continua, presionados por el hambre, la falta de empleo y la desidia de quienes dicen representarnos.

Huallanca es minero, desde la época pre-incaica hemos sido mineros, pero muchos de estos datos o la historia minera de Huallanca pocos lo conocen, o se han perdido como se pierden los recuerdos con el paso de los años. Hace poco fue publicado un ensayo del intercambio comercial que había entre Llata y Huallanca: 1775-1830, por una revista de investigaciones de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Autor, César Espinoza Claudio.

El desarrollo minero en Huallanca se da por las facilidades que había en su momento para disponer de ciertos materiales como el azogue de las minas de Chonta en Queropalca, la coca y la madera de Monzón, la sal que se traía desde Huacho-Chancay, y la abundante mano de obra indígena; permitieron la formación y crecimiento de este asentamiento minero vecino a Pasco.

A finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX en el asiento de Huallanca sobresale un grupo de hacendados-mineros dentro de ellos destacan: Coronel Juan Echevarría. Coronel Pedro Josep de Loyola; Francisco de Lavado; Martin de Bengochea, Pedro Fuentes y Berrio,Tomas Avellaneda, Anselmo Robles, Juan de Gaona, Vicente Pedroso; Diego de Vega; Antonio Cuellar; José Terri.

Mina San Francisco

Mineros asentados en la ribera de Queropalca, Ramón Hernández, Ignacio José de Loyola, Manuel del Real, Francisco Robles. Este informe es del 20 de marzo de 1800 y lo firma don José Terri y don Diego de Vega.

Otro dato importante a considerarse de este ensayo de investigación es que los diversos grupos de propietarios mineros asentados en Huallanca mantenían un problema latente desde antes de la llegada de la República, se trata de la delimitación de sus fronteras territoriales y de la posesión de sus propiedades mineras.

Los conflictos legales con los propietarios de la hacienda de Huánuco Viejo eran continuos, los gremios mineros mantenían su unidad frente a los continuos actos de fuerza desplegados por los mayordomos y dependientes del gran propietario rural, dueño de estas grandes tierras era la familia de la Puente.

Una mirada a la relación mina-pueblo en el caso de Huallanca, es excepcional, porque somos mineros de larga data, debido a la existencia de acuerdos donde las organizaciones sociales como la mina acepta su vigencia y sostienen su necesidad, pero sobre todo tenemos que mirar la polarización que hay para que se dé una estricta fiscalización y el cumplimiento de todos los acuerdos que se firman; como pueblo tenemos que exigir que los acuerdos, actas y convenios no sean un saludo a la bandera, y los discursos de nuestros líderes sirvan para firmar compromisos sostenibles y no un trampolín de cálculos políticos pensados en las próximas elecciones.

domingo, 10 de enero de 2021

Crónica:

La tragedia de Huagtahuaru

Hace 51 años ocurrió un hecho trágico en el Cañón de Huagtahuaru-vía La Unión-Huallanca (límites entre Huánuco y Ancash); una camioneta,  con todos sus pasajeros, se precipitó a las turbulentas aguas del río Vizcarra. Crónica interesante que  narra el Jefe Policial que participó en la operación rescate del fatídico accidente.

Octavio Durán López.

El 10 de enero de 1970 es recordado por todos los huallanquinos como la fecha trágica por el fallecimiento de seis de sus conciudadanos como consecuencia de un accidente de tránsito.

En horas de la mañana se presenta al Puesto de la Guardia Civil de Huallanca un ciudadano dando a conocer que en el lugar denominado “Huagtahuaru” había en el río una camioneta que, al parecer se ha volcado y que no había signos de vida; ante tal  novedad, en mi condición de Comandante de Puesto, comunico  a las autoridades y a la población, y de inmediato partimos al mencionado lugar, constatando que, efectivamente en medio  del rio estaba una camioneta que era propiedad de la Compañía Minera Santa Luisa de Huanzalá. El rio estaba cargado y se pudo notar el cuerpo de una persona atrapado en el interior del vehículo, por lo que se procedió a mover el carro que fue arrastrado por la corriente. Por comentarios de personas amigas y parientes se supo que en la noche anterior  habían partido de La Unión con destino a Huallanca,  a bordo de la camioneta en mención, las siguientes personas:

-MANUEL PICÓN LLANOS (querido y respetado sanitario entregado al servicio de su pueblo)-NEMESIO ESPINOZA RUBINA (visible ciudadano dedicado a la agricultura y ganadería, apreciado por sus paisanos) - CARLOS BARRENECHEA REYES-CALLÍN (entusiasta joven trabajador querido por sus paisanos) - CELSO BARRENECHEA REYES (estudiante del Colegio de Huallanca) - JUVER NEMESIO ESPINOZA PICÓN (estudiante del Colegio de Huallanca) y SEGUNDINO CERVANTES GUERREROS (chofer de la camioneta).

Al efectuarse la inspección se pudo notar que en la cuneta de la carretera había huellas de pisadas y ramas rotas de plantas silvestres; no habiéndose establecido plenamente, si el accidente se produjo por falla mecánica o error humano, ni a quién pertenecían las huellas.

Los cuerpos fueron rescatados en Intipuncu, Tunya y Pachas, más no, de Carlos Barrenechea Reyes, Segundino Cervantes, ni de Juver Espinoza Picón; el accidente se comunicó a los Puestos de la GC de La Unión, Pachas y Quivilla. El retorno a Huallanca después de cada rescate fue muy triste, y en las noches asistíamos a los velorios y luego a los entierros donde participaba todo el pueblo. El Comandante de Puesto de Quivilla nos informa que  en su jurisdicción había sido avistado en un islote el cuerpo de un varón, esto ya en el río Marañón, y pasado 10 días; por lo que de inmediato nos dirigimos un buen grupo de personas y pudimos reconocer que el cuerpo era de Carlos Barrenechea Reyes, intentamos rescatarlo en diferentes formas y el personal de la mina empezó a instalar una oroya, en eso carga el caudal del río y arrastra el cuerpo río abajo hasta el lugar denominado “Ranrán”, donde desapareció.

Como es de comprender los familiares y amigos de CALLIN sentimos mucho su muerte y desaparición, como el de las demás víctimas. Cuando se velaba su ropa se nos ocurrió componer una canción que decía:

TRAGEDIA DE HUAGTAHUARU

I

Era un día 10 de enero

cuando dieron el aviso,

al saber de la tragedia

todo Huallanca ¡ay! lloraba (bis)

II

Eran 6 huallanquinos

que viajaban en un carro,

el carro que era tan fatal

en “Huagtahuaru” ¡ay! caía (bis)

III

Sus hermanos los lloraban,

sus amigos los buscaban,

y al no encontrarlos en el río,

con sus hermanos ¡ay! lloraban (bis)

FUGA

Río de Vizcarra

de aguas traicioneras,

a dónde has llevado

a mis hermanos.

Río de Vizcarra

de aguas traicioneras,

a dónde has llevado

a mis amigos.

Después de 41 años del fatal accidente, el 5 de Junio del 2011 tuve la oportunidad de llegar nuevamente al lugar trágico y me puse a meditar de todo lo ocurrido, y noté que no había ninguna señal del hecho; por lo que sugiero que, las autoridades, familiares y amigos manden colocar una placa en la roca para perennizar el nombre de los fallecidos, estoy seguro que los directivos de la mina Santa Luisa apoyarán, toda vez que la camioneta del accidente pertenecía a dicha empresa.

Hago referencia mi gran amistad con las víctimas, en especial con CALLIN, con quién nos tratábamos de hermanos junto con Horacio Pozzo Chávez.

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N.R.: El autor de ésta crónica, Octavio Durán López-S0B-PNP (R), natural de Pomabamba (Ancash), trabajó en Huallanca de 1966 a 1970, en el Puesto de la Guardia Civil, donde, más que policía, era un gran amigo del pueblo. Hoy, en sus cuarteles de invierno, recuerda con cariño a la “tierra de los ricos quesos” y de las buenas amistades.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Yo opino:

Reflexiones de fin de año

Rolando Húbner Marcos Picón

Nuestras autoridades municipales van a terminar el segundo año frente a los destinos de Huallanca. No ha sido fácil este año para ningún gobierno, porque nadie se imaginaba lo que nos tenía preparado la vida; afrontar la peor crisis sanitaria que estamos viviendo, hacer ajustes en todo lo planeado debe haber sido difícil.

Y es por ahí por donde debemos empezar a hacer el balance de su gestión, sobre la marcha tuvimos que aprender sobre la pandemia, que gracias a Dios no tuvimos muchos casos graves en nuestra localidad; sin embargo las cifras de desempleo han sido altas, la paralización de las principales empresas mineras, el cierre de muchas micro y pequeñas empresas, agravaron la crisis social.

Es en los momentos difíciles donde se mide la capacidad de liderazgo y gestión de nuestras autoridades, Poco bueno se puede decir de un año marcado por la muerte, la enfermedad, el desamparo, el encierro obligatorio y lo mismo seguro de esta gestión, donde algunos abandonaron el barco. Fue un año difícil, con calles silenciosas, que nos impidió abrazarnos, reunirnos, y compartir.

¿Será verdad, que el renacimiento siempre es posible? ¿Será verdad que volveremos a sonreír, a abrazarnos y juntarnos para planear nuestro futuro? ¿Será factible otra vez planear el pueblo que nos merecemos? ¿Será verdad que es nuestra obligación curar nuestras heridas, pararnos, y buscar el camino de transformación real, para volver a trabajar por este nuestro pueblo?. Ver este ambiente de incertidumbre, incrédulo y falsas. Nos llama a la reflexión de buscar el perdón, el diálogo constructivo, la concertación; son pasos que como pueblo debemos dar para abrir mentes y corazones de este nuevo despertar; para reinventarnos como sociedad, y trabajar juntos en bien de nuestro pueblo que hace tiempo exige nuestro compromiso. Estaremos a la altura.

El 2020 año de la muerte, de las dificultades, de lágrimas, de dolor, de encierro, de frustración, de miedos, de cambios; el año de las despedidas dolorosas, del silencio de dolor inexplicable, y seguro el año de los abrazos, del reencuentro con amigos y familiares, también para muchos de nosotros un encuentro con nosotros mismos, el mirarnos al espejo y preguntarnos cuántas lunas han pasado; el año de la improvisación en los gobiernos, el enriquecimiento de las empresas proveedoras de artículos sanitarios;  año en que volvimos a valorar la calidez de un abrazo, las charlas familiares, los días de pichanga, los lonchecitos  que servían para pasar largas horas de pláticas, el estrechar la mano de un amigo.

Pero este año de pandemia también ha reflejado la gran división que existe entre nosotros; la devastadora polarización, la descalificación al que piensa diferente, la avaricia, la especulación, el aprovechamiento, el robo, la mentira; han sido pan del día, nadie puede negar que esta pandemia ha sorprendido a todos y nos ha mostrado nuestra gran debilidad institucional y personal. Esta crisis que aún no termina va a tener muchas consecuencias inesperadas en los próximos años, si quiénes dirigen los destinos de nuestro pueblo no se ponen a la altura de estos grandes problemas.

Tenemos que abrir nuevas puertas, buscar nuevas oportunidades y repensar el pueblo que queremos, desterrar de una vez por todas la corrupción, la burocracia, la malversación de fondos, la indiferencia y el odio; buscando ser más eficientes, ver nacer nuevos líderes para quiénes el servicio es la herramienta primera, y pensar a largo plazo y en las próximas generaciones. Un reto pendiente.

Siendo positivos este 2020 tal vez sea el año en que el mundo despertó de su individualismo, para traer de regreso su humanidad, el año de la esperanza, de los avances científicos, de la creación de la vacuna contra este virus que está azotando el mundo y contra la indiferencia de quiénes creen que todo es mentira.

Este 2020 fue el año de administrar la crisis para nuestras autoridades y la calificación es variada como variopinta es nuestra sociedad. El 2021 esperamos sea un año de realizaciones, de la recuperación del empleo con proyectos y obras que beneficien a toda la población; el de gestionar en las instituciones pertinentes la llegada de la vacuna a nuestro pueblo, la seguridad. Por ahora lo hecho por nuestras autoridades de turno nos dejan mucha desconfianza, desanimo, y en muchos casos hasta descontento; ojalá puedan revertir lo actuado.

No ha sido un año fácil, y este 2021, a decir de los especialistas, tampoco va ser mejor; pero todos estos hechos deben servir para formular propuestas de cambio, para evitar que esto se repita; de lo contrario, todo se convertirá en estadísticas que serán observadas cada cierto tiempo y terminara perjudicándonos a todos. En este balance de fin de año nos toca recapacitar, volvernos más humanos, querernos más, compartir, y saber que vivimos en sociedad. Un abrazo y bienvenido 2021, acá te esperamos de pie.


jueves, 24 de diciembre de 2020

Folklore:

LA FIESTA DE LOS NEGRITOS EN HUALLANCA

Provincia Bolognesi – Ancash

 Por: Omar Llanos Espinoza

Las fiestas de Navidad y Año Nuevo en Huallanca  se visten de gala con la presentación de la Danza de los Negritos”, con un estilo especial y diferente; tanto en la música, los movimientos y la vestimenta. La fiesta de los Negritos es en homenaje al “Niño Jesús”. El Caporal es el responsable  de la fiesta que presenta la Cuadrilla de Negritos; cumpliendo su compromiso suscrito ante la municipalidad.

LOS PREPARATIVOS:

El Caporal se va alistando un año antes, comprometiendo a los danzantes, reservando lo necesario para la atención de los tres días que dura la  fiesta; también recibirá  el apoyo de los familiares y amigos  de acuerdo a su ofrecimiento; previo “huillay” o aviso, que recibe chicha y pasteles de parte del Caporal, con días de anticipación para la fiesta. Faltando algunos meses para el compromiso se realiza las primeras coordinaciones, a invitación del Caporal se reúnen  los posibles integrantes de la cuadrilla para definir la conformación, más lo acuerdos sobre la vestimenta para los tres días de presentación.

Los ensayos se realizan 2 días antes de la fiesta. Los danzantes   comprometidos   se reúnen en la casa del Caporal, se forma la cuadrilla de 14 o 16 parejas de varones- dos filas, más el Patirón (patrón) y  su Mallica (dama), el caporal, 2 abanderados y 1 oso con su amo. Los ensayos y coordinaciones se realizan en las noches, al compás de la música de los negritos y con el aliciente del famoso “chinguirito” o licor caliente que siempre está presente en las vísperas de las fiestas. Los ensayos lo dirige un veterano bailante que hace de director o jefe, más los punteros van delante de cada fila; luego de las coordinaciones y recomendaciones queda listo la cuadrilla  para su presentación.

DIA DE ENTRADA:

Comienza la fiesta de la Navidad, el 24 de diciembre, al medio día llega la Banda de Músicos. La Cuadrilla de Negritos sale a las 4 de la tarde, con la vestimenta especial de “Entrada” al estilo del ganadero o arriero de aquellos tiempos: sombrero de paja  “gachira”, máscara negra, camisa roja con pañoleta blanca al cuello, casaca de cuero negro, guante negro, fuete, pantalón de montar de color beigs oscuro, botas de cuero marrón alto hasta la rodilla con pasadores.

La Cuadrilla se desplaza por las principales calles y plazas, realizando coreografías, como: pasacalles, cadenas, media luna, etc. Así continuarán  bailando al compás de la Banda y el acompañamiento del público que se entusiasma, con intermedios de descansos en la plaza de Carmen Alto y plaza de armas, donde el público aprovecha para bailar los huaynos al estilo “huashahuagta”(al otro de la cordillera) de los pueblos de Bolognesi, Ocros, Oyón y Cajatambo). Y la fiesta sigue esperando la media noche, cuando marcan las doce de la noche, a visitar las iglesias, adorar al “Niño”, luego visitar a los Mayordomos, responsables que cumplen con armar el nacimiento en las iglesias y el ritual de la “misa de gallo”, luego el  “pasaremos”

 DIA CENTRAL:

El 25 ya es Navidad, son las 4 de la mañana, salen los negritos con la misma vestimenta, al estilo ganadero, bailando el famoso “Pachahuallay” (amanecer de la tierra), con música especial, que los negritos, en cada esquina,  doblan la cintura y las rodillas, al son de la música siguen bailando la “borracha”. A ésta alegría se suman los espontáneos del público que también bailan de toda edad y condición, varones y mujeres; es la fiesta del pueblo, como remate de la “noche buena”.

 A las 10 de la mañana del 25, luego de un suculento desayuno en la casa del caporal, con caldo y churrasco, vuelven los negros a las calles; ahora con vestido de gala o de “parada” , con: sombrero  bordado estilo mexicano, con plumaje multicolor, máscara negra, cotón o chaqueta bordado artísticamente con hilos de oro y plata (la mayoría de los bailantes tienen su propio cotón), más la camisa blanca, pañoleta roja al cuello, guantes  negro, y se complementa la campanilla con cinta roja y el chicotillo o cadena de metal que lleva en las manos, más los zapatos negros.

Es el día principal, la cuadrilla hace demostraciones del compás y la coreografía, con otra música especial para el día central; recorriendo las principales calles y seguido por el público. En cada esquina harán pasacalles, medialunas, cadenas y otras coreografías. Pasado el mediodía es el banquete general en la casa del caporal: comilona, con la rica pachamanca como plato principal, la sopa de queso, más la chicha de jora y de maní, vino y  cerveza. Luego del almuerzo, a bailar huaynos, siempre al compás de la banda de músicos. En horas de la tarde del 25, los negritos vuelven a las calles, siempre acompañado por la multitud que sigue con entusiasmo y contagiado por la música y el ritmo; las calles y plazas están llenas de gente.

 DIA DEL ENTREGO Y DESPEDIDA:

El día 26 el caporal va entregar su cargo a un nuevo responsable para el próximo año. Los negritos se presentan con otra vestimenta: sombrero negro y plumaje con cinta de color naranja, máscara negra, camisa celeste con pañoleta naranja al cuello, guantes negro, campanilla con cinta naranja, cotón el mismo, bastón de madera torneada con cinta naranja, pantalón negro con cinta naranja a los laterales y calzado negro. Es el día de la despedida, el caporal que va cesar, sale con un “regatón” o cetro en la mano, a base de metal brillante, la banda con música melancólica. En horas de la mañana visitan algunos domicilios, familiares, instituciones (municipalidad, centro de salud, etc.), adoran al Niño en los “nacimientos”

Al medio día, otro banquete-almuerzo en la casa del caporal, donde ya van animando a un nuevo caporal, se comenta nombres de voluntariosos. Luego del banquete, pasada las 4 de la tarde, los negros darán su última vuelta por las calles, y seguro que ya hay un nuevo caporal, que va adelante junto con su esposa y familiares, luciendo el regatón en mano como demostración de su nuevo compromiso, y recibirá el aplauso del público. Horas más tarde llegarán a la plaza de armas, lugar de concentración de la multitud. Con la presentación oficial del nuevo caporal, entonces el caporal cesante le entrega al nuevo caporal el regatón y cotón, luego se dirigen a la municipalidad para firmar su compromiso ante el alcalde; documento especial, donde se detallan las condiciones del compromiso, además, se agrega las donaciones y colaboraciones que ofrecen al nuevo caporal.

Para culminar la fiesta, la cuadrilla ejecuta las diversas coreografías especialmente en la noche de la despedida, con música especial cada estampa:

LA MUDANZA: Es una alegoría con movimientos del cuerpo que representan a diversas actividades en forma jocosa, como: el herraje, zapatero, chulana del minero, box, espejo, rana, carretilla, etc, que se intercala con pasabolas para cambiar de número, todo se realiza en parejas manteniendo las dos filas, finalizado la mudanza habrá un intermedio para que baile el público los huaynos al son de la banda.

EL SERRUCHO: Especie de pasacalle, con música especial, pareja por pareja, siempre en forma alegre y jocosa, cada bailante demuestra su picardía para la alegría del público..

EL AYHUALLACHE O DESPEDIDA: Como último acto de la cuadrilla, los negritos se descubren la máscara y se aprestan bailar el pasacalle de despedida junto con el público, de brazos darán la vuelta la plaza de armas, luego las principales calles. Así termina la fiesta de la navidad, la fiesta de los negritos.

LOS NEGRITOS EN AÑO NUEVO Y PASCUA DE REYES

Para las fiestas de Año Nuevo (31 de diciembre, 1 y 2 enero), y de Pascua de Reyes-niños y jóvenes- (5 y 6 de enero), es similar la presentación de la cuadrilla de los negritos como en  navidad; realizan todas las actividades, con diferentes caporales y otros integrantes de las cuadrillas y su respectiva banda de músicos.

En las últimas décadas se nota mayor entusiasmo por hacer la fiesta de los Negritos: Ahora se presentan 03 cuadrillas en Navidad;  02 en Año Nuevo, y 02 en Pascua de Reyes.

LA BUENA COSTUMBRE DE BAILAR:

La danza de negritos de Huallanca se ha hecho tanto popular y contagiante que todos los huallanquinos saben bailar, de toda edad y condición, inclusive las mujeres. Esta danza se presenta casi todo el año, en los centros educativos en las diversas fechas cívicas y aniversarios. Las delegaciones de Huallanca siempre llevan danza de los negritos a otras ciudades (concursos). Y es buena costumbre huallanquina bailar los negritos al finalizar toda fiesta familiar, patronal o aniversarios.

LOS NEGRITOS DE HUALLANCA EN OTRAS CIUDADES:

Lima
El entusiasmo de bailar los negritos de Huallanca también ha llegado a  Lima, entre la colonia huallanquina, presentándose en las fiestas de la Virgen del Carmen (julio), con las mismas costumbres, vestimenta, música y ritmo de la tierra de origen. Están organizados en cuadrillas, como: “Sentimiento Huallanquino”, “Expresión Huallanquina” y de la “Peña Huallanquina”.

Los huallanquinos en Barranca y Huánuco también presentan los Negritos en honor a la patrona de Huallanca (julio); en Huaraz para las fiestas de Navidad. En todas estas fiestas tienen sus caporales, como responsables, en coordinación con la institución representativa en cada ciudad.  

                             Sentimiento Huallanquino-Lima             Expresión Huallanquina-Lima



Huánuco                                              Peña Huallanquina (Lima)


Huaraz                                                         Huaraz


¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!