miércoles, 20 de junio de 2018

Aniversario:


Los 50 años de la Mina Huanzalá

(1968 - 2018)

El presente año es muy significativo para Huallanca porque la Mina Huanzalá, asentada en su territorio, cumple 50 años de operaciones, desde su inauguración formal en junio de 1968; marcando un hito importante en la historia de un pueblo minero que es la razón de su formación y trayectoria.

La Compañía Minera Santa Luisa S.A., subsidiaria de la Mitsui Mining Smelting. Co. Ltd. del Japón, se instala en la Mina Huanzalá a mediados de la década de los años 60, con el accionar de hombres y máquinas en el proceso minero de exploración, instalación y preparación; luego la inauguración formal el 22 de junio de 1968, con la presencia del Presidente de la República Fernando Belaunde Terry; marcando el inicio de la etapa de explotación polimetálica.
La presencia de la Minera Santa Luisa en la zona de Huallanca en el medio siglo transcurrido merece hacer un balance  por su impacto socio-económico, ambiental y laboral, dentro y fuera del campamento.

A inicios de los años 60, Huallanca, como pueblo, sufría una recesión económica  a efecto de la falta de la actividad minera de tipo empresarial; las antiguas minas estaban paralizadas, la ganadería también sufrió sus consecuencias; causando el éxodo de muchas familias a diferentes ciudades, como Huaraz, Chimbote, Barranca, Lima, Cerro de Pasco y Huánuco.
Al arribo de Santa Luisa  a Huanzalá se nota la presencia masiva de trabajadores mineros de distintos puntos del país, entre ellos, muchos huallanquinos. Este fenómeno social y laboral produce mayor movimiento económico  en Huallanca y pueblos aledaños; salvando en parte el problema de la desocupación en la zona.

A la par de la actividad en los socavones y planta concentradora ya se nota los efectos nocivos del tratamiento de los minerales, como la contaminación de los ríos Torres y Vizcarra, en especial, la laguna de Contaycocha, por el arrojo de los relaves y residuos químicos; aunque con el correr de los años la empresa trató de enmendar el daño ambiental ecológico mediante el Programa PAMA  para cumplir con el gobierno, pero en la práctica aún subsiste tal contaminación. En este problema ambiental existe tres responsables: El Estado, en esos años, no tenía la legislación adecuada para preservar los recursos naturales; la empresa tampoco había previsto las consecuencias ambientales y ecológicas de la actividad minera; y las autoridades locales de turno desconocían sus atribuciones y la falta de decisión para defender lo nuestro o simplemente estaban de parte de la empresa.

Es preciso reconocer que la Compañía Santa Luisa, en las cinco décadas, ha ejecutado una serie de obras y proyectos para Huallanca, pero todo lo hecho no está en compensación a las altas utilidades económicas que genera la mina para la empresa. Está pendiente el cumplimiento del  Convenio Marco del 2007, en lo relacionado a Responsabilidad Social de la empresa con Huallanca, que tiene vigencia hasta la finalización de las operaciones mineras; tales logros será posible mediante el diálogo alturado entre las partes, con propuestas concretas que respondan al Plan de desarrollo socio-económico del distrito de Huallanca. 

En estos 50 años de la Mina Huanzalá el reconocimiento a  los accionistas y ejecutivos de Santa Luisa por invertir capitales en esta zona; pero también es digno reconocer  la participación importante  de los trabajadores, a través de sus sindicatos,  en el proceso  combinado entre la empresa  y la fuerza laboral; elementos necesarios en todo proceso de producción y transformación. Que el diálogo y la negociación subsista en cumplimiento a las obligaciones y los derechos laborales, y los compromisos suscritos  entre la empleadora y los trabajadores.

Sabemos que la Compañía Minera Santa Luisa S.A. continuará operando por muchos años más en la Mina  Huanzalá y la Unidad de Pallca, y el Proyecto Atalaya que en el futuro cercano ingresará a la etapa de explotación; realidades que comprometan a la empresa a mantener una política interna con los actores que hacen posible la actividad minera; y en el plano externo, la concertación y diálogo permanente con los pueblos e instituciones del entorno.  

  (Omar LLanos Espinoza)

miércoles, 13 de junio de 2018

Cultura:

Ya salió la Revista
INFOHUALLANCA
N° 12
 siempre interesante,


Informes-opiniones-reportajes-literatura
turismo-folklore-album del recuerdo
Imágenes a todo color

VENTAS:
LIMA:  Restaurant "La Ventana" 
Av. Alfonso Ugarte 1094 (junto a Metro)
HUARAZ:  José Mejía Livia-Cel. 992399362
HUANUCO:  Jacky Alvarado - Cel. 991512415
Mayores Informes:
Cel. 991149825 (Omar LLanos)
Cel.990390971 (Carlos Páucar)

lunes, 4 de junio de 2018

Yo opino:


Presupuesto, ni participativo ni transparente
Rolando Húbner Marcos Picón

El Presupuesto Participativo es un instrumento de gestión pública donde  la sociedad civil organizada y la municipalidad  de  manera  concertada,  priorizan   la  inversión  de  los   recursos   públicos.  En Huallanca, cada año discutimos y votamos  por  el destino del presupuesto anual para que puedan ser  materializados  en  proyectos y obras de desarrollo, en proyectos de inversión para  mejorar la calidad de vida de todos los huallanquinos; así asegurarnos, una inversión eficiente de nuestros recursos.

El poco interés de la ciudadanía, la poca información, hace que las reuniones para el presupuesto participativo se frenen, y con esto la oportunidad para identificar las demandas y necesidades más urgentes que tiene la población, las prácticas poco democráticas de quienes dirigen nuestro pueblo, truncan el diálogo y el entendimiento, ahuyentan a quienes tienen la voluntad de participar en la discusión y priorización de los proyectos de desarrollo;  haciendo que de las reuniones  del presupuesto no sean ni participativas ni transparentes.

El presupuesto participativo, no está cumpliendo sus objetivos, como la mayor participación, compromiso, concertación entre los vecinos, la participación de la sociedad civil organizada, los empresarios y la municipalidad, parece que nuestras autoridades tuvieran temor de dialogar, rendir cuentas del avance o retroceso del presupuesto participativo del año anterior, para poder priorizar las demandas más urgentes que tienen los vecinos,  las comunidades y luego ejecutarlo en forma eficiente, cumpliendo los plazos, respetando la calidad de los productos.

El presupuesto participativo se está convirtiendo en una formalidad, para cumplir con la ley, con dos o tres reuniones improvisadas, con un grupo minoritario de participantes, nuestra responsabilidad es hacer que nuestras autoridades tengan la voluntad y el compromiso para hacer realidad las obras y proyectos que se priorizan, romper las rutinas burocráticas, dejar las prácticas corruptas, del clientelismo y rendir cuentas de cuanto se avanza.

Pero cómo hacemos un presupuesto participativo si no tenemos un plan de desarrollo concertado difundido y aceptado; si lo tenemos muy pocos lo conocen o está guardado adornando alguna biblioteca, llenándose de polvo. Cómo discutimos el presupuesto, si no tenemos una visión clara de lo que queremos ser como pueblo, en el mediano o largo plazo. Cómo hacer el presupuesto participativo si no tenemos proyectos, necesidades ni obras priorizadas; sino como explicamos la construcción de ruedos taurinos en las diferentes comunidades, mientras la población no tiene hasta ahora cubierta sus necesidades básicas.

Cómo discutimos el presupuesto participativos si nuestras autoridades no rinden cuentas de su gestión pese a que la ley les obliga ( el lunes 30 de abril venció el plazo para que los titulares de las entidades públicas presenten su informe de rendición de cuentas del periodo anual 2017¿nuestras autoridades lo han hecho?). Cóomo hacemos un presupuesto participativo cuando la gran mayoría de la población no logra organizarse, no se renueva nuestros representantes, porque siempre son las mismas caras en estas reuniones, y no llevan la voz de sus vecinos sino van por intereses propios, otra de nuestras falencias podemos ver en instituciones que tienen poco tiempo de vida, con estas condiciones el presupuesto pasa de ser una herramienta de gestión democrática a ser un formalismo nada transparente.

Hemos dejado de lado la diversificación productiva, la innovación el crecimiento de pequeñas empresas, el desarrollo de actividades alternativas a la actividad extractiva.
Tenemos que establecer una visión de pueblo que queremos, elaborar el plan de desarrollo concertado aprobado y aceptado por todos quienes somos partes de esta hermosa tierra, definir nuestras fortalezas y debilidades, buscar estrategias, priorizar, sentarnos a la mesa y ahora si conversar nuestro presupuesto participativo, corregir errores que siempre se presentan en el camino.

No se trata de repetir las viejas fórmulas de antes que no han dado resultados, que no fueron útiles, necesitamos autoridades que gobiernen de la mano con su pueblo, no de autoritarios, ni fascistas, ni tecnocráticos, con la estructura actual nos están demostrando que como pueblo no vamos a ninguna parte,


martes, 22 de mayo de 2018

Yo opino:


Lo nuevo de la política
Rolando Húbner Marcos Picón

Los ciclos que cada cuatro años se repiten en nuestro pueblo vuelve una vez más; parece inevitable las opiniones por cada uno de nuestros posibles candidatos, y ellos por su parte también hacen sus sumas y restas; aunque casi siempre las encuestas de opinión han fallado, el ambiente político en Huallanca parece rezagado, nuestros candidatos se están guardando o es que acaso están fuera de forma.

Las campañas de promesas y juramentos se están lidiando más en las comunidades, con modelos distintos, con intereses y contextos también, con discursos que van variando de acuerdo al público que los escucha.

Algo que notamos en la política local es la presencia de muchos candidatos jóvenes y nuevos; el descontento es palpable, el desencanto, los engaños, la falta de compromiso por resolver los problemas sociales; seguro han sido motivos más que suficientes para que muchos de ellos intenten convencernos que son ellos los líderes que este pueblo estaba buscando; ojala sea así.

Los deseos y sueños si se pueden hacer realidad, no es fácil, necesita de soñadores; de hombres y mujeres convencidos que si es posible, de tercos como una mula, de idealistas, de aquellos que están dispuestos a sacrificarse, de hombres como los que se abrieron paso en el cañón de “Huajtahuaru” o en “Quitacalzón”; de los que se atrevieron a retar a la naturaleza y extraer la riqueza de sus entrañas; de los que creyeron que se podía hacer ganadería en las zonas más frías; de aquellos que creyeron que sí era posible ser los mejores; hombres con corazón de acero.

La historia de los pueblos no está escrito, la escriben y reescriben los hombres y mujeres, con sus sueños, sus esperanzas, sus ideales, sus voluntades y esfuerzos; tremenda responsabilidad que llevamos sobre nuestros hombros, escribir la historia para que nuestras futuras generaciones nos juzguen.

Esperamos que quiénes hoy asumen el reto en la carrera política, sean capaces de arrebatarles, las acciones cívicas de respeto, a gente inescrupulosa, con ansias de poder, o a profesionales sin principios ni ética que se pretende perpetuar en el poder. Que nos muestren el buen concepto de la política,  el arte de servir al pueblo, caracterizado por la solidaridad, la decencia, el altruismo, el respeto, y sobre todo, revalorar el buen nombre de la tierra huallanquina.

No podemos seguir como pueblos sensatos, como espectadores silenciosos, viviendo en la incredulidad y sumidos en una apatía colectiva; donde a nadie o a muy pocos parece importarles qué pasara mañana, en medio de la congoja, el desaliento, la tristeza y el desánimo.

Es preciso que esta nueva generación de políticos, de hombres y mujeres buenos, formen partidos con ideologías nuevas, con sueños nuevos, creo que llegó el momento de terminar con los lamentos, de vivir defraudados por esperanzas insatisfechas y sueños truncos.

Vamos a votar por soluciones, por programas concretos y racionales,  por proyectos y obras concretas y realizables claro está entonces que no necesitan ofrecernos mucho sino algo que está a nuestro alrededor.


jueves, 17 de mayo de 2018

Yo opino:

Lo que el tiempo se llevó
Rolando Húbner Marcos Picón
En los últimos tiempos en Huallanca muchas de nuestras costumbres, tradiciones, usos, ritos y hábitos de nuestro pueblo se han ido perdiendo. Quizás por la mundialización y las diferentes formas de comunicación, el interactuar con gente de otros territorios, la llegada de gran cantidad de migrantes en busca de trabajo, o traídos como votos golondrinos para beneficiar a algún político, y la salida de una gran cantidad de huallanquinos a las grandes ciudades a labrarse un mejor futuro o buscar para sus hijos una educación de calidad.

Todas estas circunstancias han motivado que adoptemos otras costumbres; debido a la influencia que nos trasmiten los medios de comunicación, o porque está de moda, adoptamos costumbres ajenas o queremos modificar lo nuestro; haciendo que perdamos identidad cultural, ya que con el tiempo, éstas han pasado al olvido, lo hemos dejado de lado, para dar prioridad a lo que no es nuestro, a lo que no nos pertenece.

Las pequeñas acciones, costumbres y rutinas que hace tiempo conformaban el día a día local, sin darnos cuenta o sin que nadie diga nada, han ido quedando en el olvido, han desaparecido; nuestros jóvenes ya no la conocen, el tuma  tuma”, el  “hoy por ti mañana por mí”; la reunión con los vecinos para escuchar por radio un partido de fútbol o una pelea de box; el compartir con los vecinos el platito de chicharrón, el lonchecito de las cuatro de la tarde. Hoy somos una sociedad cada vez más individualista,  las reuniones con los vecinos ya no se acostumbran, ahora parecemos desconocidos.
Muchas de las costumbres y tradiciones se han ido perdiendo con el paso de los años, y la nueva generación de jóvenes ya no los va a conocer.

Saben quién fue Juan Nepomucemo, en el año 1832, cuando el Asiento Minero de Huallanca con campamento en el barrio de Carmen Alto, decide declararse como Pueblo, fue nombrado patrono junto a la virgen del Carmen, y se celebraba con dos tardes taurinas.

Se fue con el tiempo el armar los palcos para las tardes taurinas, las barreras que servían como refugio a los aficionados o improvisados toreros; se fue el torero del poncho de lana, del que salía con la colcha, con el pañalón de la esposa o con la casaca, se fue Chimu Zelaya, para dar paso al torero de traje de luces con capote y muleta; hoy hasta los niños tienen capotes para jugar; se fue el arreo de los toros bravos con briosos caballos, se fue el caballo cutucho cría de la yegua mora para tirarme la sentada en la puerta de Estacha” desde las lejanas estancias; se fue Sapcha Vargas; se fue de nuestras calles el juego de los niños montados nuestros caballos de palo de escoba trayendo al matrero; hoy tenemos la encerrona o pamplonada, y como todos se iban también se fueron los toros bravos cuneros, como “Rompe poncho”, “Manzanillo”, “Naranjito” “El solitario” “Relámpago” “Huagaycóndor”, y llegaron los de casta “Reportero”, “Cantellano” “Navajito”….etc. Están desapareciendo los arrieros a chicote, los lazeadores, porque ahora se curan a los toros bravos en mangas, el masticar la hoja sagrada de la coca como pago al cerro o jirca porque estamos dejando de creer; los rodeos hechos con pircas de piedra, están siendo remplazados por ruedos taurinos.

El tiempo seguía pasando y de la Fiesta de los Negritos se fueron los” “shonshuras  venidos de paramongara  tomandora cervezara”, y  llegaron los negros modernos más vanidosos y lujuriosos, cambiaron el sombrero gáchira de paja, por el sombrero chalán, la pañoleta por la corbata, las cuadrillas de diez parejas, pasaron a cuadrillas de quince o veinte parejas, se incrementaron la cantidad de osos, y aparecieron personajes nuevos en la cuadrilla como el corochano, gorilas, y Papá Noel.

Pero también está escaseando la buena educación del respeta para que seas respetado, modales cortesía son conceptos que están pasando a la historia, el nombre de Huallanca tierra rica hermosa y generosa debe preservar su significado, para vivir como hermanos, integrarnos, valorarnos, confundirnos en un abrazo, y trabajar juntos por el bienestar común.

Se fueron los serenateros cargando sus guitarras y sus inspiraciones, aquellos que cantaban todita la noche al pie de los balcones de la mujer amada, desaparecieron las cartas de amor, los poemas, los silbidos para que salgan los amigos; hoy existe el mensaje de texto, wassap, correo y muchos más que sirven para comunicarnos pero sin mirarnos a la cara.

En el campo social se ha perdido el concepto de familias sólidas, la buena costumbre de comer juntos diariamente, de compartir vivencias y creencias, de rezar en familia antes de dormir, nos hemos vuelto solitarios y nuestros líderes políticos nos han mostrado la podredumbre moral al que estamos cayendo.
Se fueron las recomendaciones de mamá: “Saluda al entrar, despídete cuando te vayas, dar las gracias, pedir por favor, ceder el asiento a los mayores o a las damas, sacarse las prendas de la cabeza cuando entramos a la iglesia, para comer, o por respeto ante nuestras autoridades, o personajes respetables, mirar el rostro de quién está hablando, dejar pasar primero a las mujeres, escuchar sin interrumpir, no hablar todos a la vez”. 

Ojalá podamos volver a lo último que escribo a esos tiempos dorados de respeto, de valores éticos y morales, tenemos que recuperar el Huallanca solidario para que prevalezca la solidaridad, el amor, la justicia,  la honestidad, la verdad, la reunión con nuestros vecinos, el compartir y el saludo amable.

Crónica de aquellos tiempos:

Movimiento Obrero de Huallanca
Por: Nicéforo Espinoza Llanos  *

Huallanca se perfila  ya  como centro  minero  en  la colonia. En la República, en  la  época de  don  Carlos Rizo Patrón,  las riquísimas boyas de San Francisco dan algunos millones de soles en un tiempo record.

La riqueza minera de Huallanca actúa como un poderoso imán desde el primer tercio del siglo 17. Muchos extranjeros llegan a sus lares en busca del codiciado metal. El trabajo en las minas motiva en Huallanca el advenimiento de una clase: el Proletariado. La historia del obrerismo huallanquino tiene capítulos muy negros.

Al comienzo, en la Colonia, fueron elementos autóctonos los que trabajaron gratuitamente para el peninsular. Los descendientes de los valientes huanucus se agotaron en pocas generaciones. La dureza del trabajo, la alimentación insuficiente, la vivienda estrecha antihigiénica  cegaban como ametralladoras la vida de aquellos infelices. El advenimiento de la Independencia y la consolidación de la República mejoran un tanto la suerte del minero huallanquino.
Antigua Mina Mercedes

 Antes del año de 1928, la ganancia diaria de un minero no pasaba para el lampero de S/. 1.10 y para el barretero de S/. 1.40. Estas cantidades son insuficientes para el sostenimiento de una familia, El minero por lo general, forma familia a los 18 años de edad, y a los 30, deja viuda e hijos en la miseria más espantosa. Ajenos a los beneficios de las leyes del país, los obreros huallanquinos desconocen  antes de 1928, el trabajo de 8 horas, las indemnizaciones, el goce de vacaciones, el auxilio médico, la educación de sus hijos, etc., lo único que no desconocen es el trabajo duro e intensivo de 10 horas diarias, el trato despótico de los empleados y la despedida al menor reclamo.

Esta situación obedecía  a dos causas: una, que los Administradores no cumplían las leyes dadas por el Estado a favor del obrero; otra, la ignorancia de la masa obreril. Por consiguiente habían dos cosas por hacer: primero, ilustrar a los obreros en las ventajas que le proporcionaba el Estado; el segundo, hacer comprender al Administrador de la Hacienda metalúrgica “Carmen de Buenavista”, que las leyes del Trabajo, no eran lo mismo que el papel mojado de la diplomacia alemana, sino artículos que tenían que cumplirse literalmente. De estas dos tareas se encargaron contados jóvenes presididos por el abogado Simeón Llanos Rubina.

En el mes de agosto de 1928, se abrió en Huallanca una escuela nocturna para obreros en la casa, que es actualmente propiedad del señor Valenzuela, Simeón  Llanos, Teófilo Tello, Julián Huerta y otros más fueron los maestros que enseñaron a los obreros de aquel entonces el A-B-C de la cultura. Seis meses de incesante labor bastaron para que los obreros se emanciparan en cierta forma del yugo de la ignorancia.

Antigua Mina San Francisco
Los trabajadores de las Minas Mercedes y San Francisco encabezados por los mineros: Florencio Martel, Alfonso Rocano y Adolfo Mendoza reclamaron  al Administrador del “Carmen de Buenavista”, Ingeniero Giacomo Decoll, el aumento de sus jornales; el trabajo de 8 horas; la reglamentación del trabajo para menores  y muchas otras ventajas que acordaba la Legislación Obrera y que ya estaba en vigor en casi de la totalidad de los centros industriales del país.
Se consideró exigencia injusta la petición de los obreros; y para echar en saco roto la reclamación de éstos, el ingeniero Decoll, se escudó en la calumnia. Acusó al abogado Simeón Llanos Rubina y a los jóvenes que lo acompañaban a éste como elementos antigobiernistas. Los jóvenes huallanquinos mencionados no trataron de combatir en ningún momento al Régimen de entonces, trataron de hacer cumplir solamente las leyes estatales.

Cualquier inteligencia mediana comprenderá que un pueblo chico como Huallanca, no es el lugar indicado para combatir  un régimen. Es paradójico ver en elementos de orden, elementos anárquicos; es ridículo ver en elementos, elementos revolucionarios.

 El Prefecto de Huánuco, en vista de la denuncia apócrifa de Decoll, envió a Huallanca doce gendarmes bajo las órdenes del Alferez Carpio, para debelar el falso movimiento político y apresar a los caudillos. Carpio se valió de la sorpresa, pues lo apresó a Simeón Llanos en su cama. Este acto provocó una justa indignación en el espíritu de los huallanquinos, que sin distinción de clases, se dieron cita a la casa del apresado. Había que rechazar  el atropello y vencer la calumnia. La fuga de Llanos Rubina puso punto final a la exaltación colectiva.

Cuando ya todo estuvo en calma, hicieron su entrada a la población, más o menos 80 mineros encabezados por los señores: F. Martel, A. Rocano, J. Huerta y M. Llanos. Este último iba a la cabeza de todos, a caballo y con una bandera en la diestra. Noticiados de la fuga de Llanos, se redujeron a recorrer las calles de la población y luego se dispersaron dentro del mayor orden. El Alferez Carpio, pasado el alboroto apresó a sujetos indefensos. Entre estos fue apresado R. Espinoza Picón . Los ciudadanos que protestaron por el apresamiento de Llanos Rubina, fueron perseguidos por la tropa reforzada de Carpio, al que servía de guía un empleado del “Carmen de Buenavista” .
¡ Qué noches tan agitadas las que pasaron algunos fugitivos ¡. El que escribe estas líneas, muchacho de 13 años en 1928, acompañó a su padre  en su escondite de Mullacarragra. Carpio no apresó a ningún huallanquino fugitivo; después de muchos días de infructuosa labor, se dirigió a La Unión.

El movimiento obrero de la Mina Mercedes, preparado por elementos intelectuales, motivó por una parte, la paralización de los trabajos por 10 meses; y por otra, consiguió lo que perseguía; el cumplimiento parcial de la Legislación Obrera, la jornada laboral de 8 horas, que se llevó a cabo con el “Sindicato Minero de Huallanca”.
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Fuente: Revista WANUCU- Lima 1943
* El autor fue un  destacado huallanquino: Doctor en Pegagogía ,docente universitario, Diputado por Dos de Mayo (Huánuco) 1963-1968, gestor de la creación del Colegio Nacional de Huallanca-1967.

Yo opino:

Tarea inconclusa
Rolando Húbner Marcos Picón

La minería ha sido siempre una  de las actividades  productivas más importantes  para el desarrollo de nuestro pueblo; tantos años hemos convivido con la minería y ésta convivencia básicamente se debe a la conciliación; a la capacidad que han tenido las empresas y el pueblo de sentarse para discutir y ponerse de acuerdo en el desarrollo sostenible que los pueblos con influencia minera necesitan.

El desarrollo de pueblos mineros debe partir desde la mirada que se le da a los pueblos y a las comunidades; verlo como un espacio de oportunidades, ventajas y fortalezas, sería un buen inicio; no  como amenaza, de pobreza,  y de escasas  oportunidades. Es el primer paso que tienen que dar las empresas que llegan a nuestro medio, para que vuelva el concepto del buen vecino, del socio estratégico para el desarrollo, responsabilidad social, y muchos otros conceptos más que algunas empresas han olvidado.

Merecemos que nos vean  como un pueblo con capacidad de relacionarnos, de conversar, planear y discutir proyectos de desarrollo para poder vivir mejor, que somos capaces de enfrentar los desafíos, retos y  exigencias del mercado en este mundo globalizado; pero necesitamos empezar a trabajar en el desarrollo de actividades económicas en paralelo a la actividad minera para poder vivir cuando la minería se haya ido.
El respeto a nuestros usos y costumbres, la valoración de la riqueza cultural heredada de nuestros antepasados; esa mística sabia, que despierte las fortalezas de este lugar que estamos compartiendo empresas, pueblo y comunidades la inmensa riqueza cultural que tenemos, y debe ser expresada a través del arte. Nuestras comidas como: el queso, la pachamanca, el dulce de papas, la papa nativa y muchos más; dándole valor agregado que,  muestren nuestro estilo de vida saludable, humano, solidario y hospitalario a quienes nos visitan; vamos a entender de una vez por todas que el individualismo es parte de la pobreza.

Nuestra variedad de pisos ecológicos tiene que verse como fortaleza es urgente un estudio de zonificación territorial para saber qué zona es apta para la ganadería, para la agricultura, y potenciar estas ventajas, con lo mejor que sabe hacer cada zona o comunidad campesina.
Necesitamos líderes que sean promotores de retos productivos, articuladores, capaces de un diálogo franco y sincero;  guiados por una visión productiva, que sume a los diferentes actores de la sociedad civil. La empresa privada y el gobierno que doten a las comunidades de conocimientos, técnicas métodos para organizarnos y ofrecerle al mercado local y nacional, “el mejor ganado mejorado”, “los mejores quesos”, “la mejor papa nativa”, “los mejores toros de casta”, “ los mejores centros de esparcimiento”, “el turismo vivencial tan de moda para el hombre de la ciudad”, “compartir nuestra forma de vida, nuestras comidas, nuestras costumbres, ritos y creencias”.

Nuestra visión debe ser buscar ser los mejores en lo que hacemos y tenemos; pero antes necesitamos preparar, educar a nuestro pueblo  en el uso de la tecnología de punta, de cómo aplicarlo en las diferentes actividades y productos que tenemos para ofrecer los mejores productos y servicios, necesitamos aprender a valernos por nosotros mismo.

La ayuda filantrópica lo único que genera es asistencialismo, y nada de impacto social, nada de desarrollo sostenible;  la responsabilidad social empresarial tiene que darse a través del desarrollo productivo, para poder terminar con el paternalismo tradicional que tanto daño nos ha hecho.

 La otra riqueza que aún no ha sido explotada hasta hoy es el turismo. Huallanca tiene mucho por ofrecerle al mundo pero necesitamos trabajar juntos para poder brindarle al mundo los servicios de calidad, la hospitalidad, nuestra gastronomía tan rica variada y sana, como los productos que tenemos son nuestra fortaleza, la hermosura de nuestros cerros, nevados, y punas. Son tareas que aún están inconclusas.

Infohuallanca a su servicio:




lunes, 30 de abril de 2018

Yo opino:

Cuando todos duermen
Rolando Húbner Marcos Picón

Hay días que uno amanece inspirado, despierto con una esperanza de querer hacer algo grande, algo que inspire; y siento que está en nuestras manos el cambiar de actitud, que si es posible el sueño de vivir como hermanos.

Aún no amanece y me he levantado a escribir antes que las ideas se me vayan, aprovechando el silencio de una ciudad que duerme, la soledad del desorden de las calles, y de la gran cantidad de letreros que nos anuncian que la campaña electoral ya está presente, sin el desorden de los vehículos y peatones.

Les pido que nos detengamos a pensar en la grandeza, que como pueblo tenemos, en la nobleza de nuestra gente, que tengamos el coraje de cambiar, de recuperar y valorar la grandeza de nuestra tierra.

En este amanecer silencioso me he dado cuenta que trágicamente estamos perdiendo nuestra capacidad de diálogo, nuestra capacidad de observar,  contemplar lo que nos rodea. Hemos perdido nuestra capacidad de conversar en la mesa, en las bancas de las plaza de armas, en la tienda o la bodeguita del barrio, las charlas de las esquinas, las discusiones, los enojos, las anécdotas, chistes y comentarios del quehacer diario.

La modernidad las pantallas del tlevisor, las tablets, los celulares, y computadores, nos han robado los mejores momentos, nos ha vuelto adictos a la tecnología, y hemos perdido la capacidad de mirar y ver lo cotidiano, la hermosura de un amanecer, de un atardecer, la carcajada de una mujer, el juego inocente de los niños, sentir el perfume de las flores, el canto de las aves, me sorprende como vemos, comentamos y nos admiramos con los paisajes cuando son publicados en una de estas páginas de internet, acaso en las fotos de ven mejor que en la realidad o no hemos hecho una pausa para contemplar las maravillas que nos rodean.

Nos han dicho que estamos conectados con el mundo entero a través de estas pantallas, cuando en realidad nos arranca la posibilidad de vivir como ciudadanos, nos quedamos hipnotizados delante de esta  pantallas, nos quita la posibilidad de conversar con alguien, nos quita la posibilidad de intercambiar ideas, debatir, reírnos, y cantar, nos han subido el volumen, hoy ya no hablamos, nos gritamos, porque a todo le hemos subido el volumen ya no hay lugar silencioso para conversar.

Es difícil ver los noticiarios, leer la prensa, escuchar la radio, sin deprimirse, enojarse o quejarse; no solo vivimos sumidos en una crisis de moral, empobrecido y rodeados por el virus letal de la corrupción que nos rodea,  decepcionados cuando vamos descubriendo la mediocridad y codicia de nuestros gobernantes, la ineficiencia en nuestras instituciones, la televisión se ha convertido en un exponente cotidiano de lo vulgar.

Da pena ver todo esto, y qué duda cabe, parece que todos estamos hipnotizados, desanimados, perdiendo el humor, nuestra capacidad de conversar; ojalá podamos cambiar y volver nuestras miradas a la infinita riqueza que tenemos, una fiesta de colores olores, y sabores, ojala podamos hacer una pausa para, contemplar las cosas hermosas que Dios ha puesto a nuestro lado.  

Celebración:

DIA DEL TRABAJO
1° de Mayo
En muchos país del mundo se celebra el 01 de mayo como el Día Internacional del  Trabajo. Es una fecha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago, quiénes marcharon para que se establezcan mejores condiciones laborales y la jornada de las ocho horas de trabajo, vigente hasta hoy.

Marcha  por la la jornada 
de 8 horas- EE.UU-1866 
Fueron sindicalistas-anarquistas ejecutados en Estados Unidos por participar en las marchas masivas que se iniciaron el 1 de mayo de 1886. Sin embargo, ahora es una fecha que celebra a todos los trabajadores en general.

ANTECEDENTES
Las ocho horas de trabajo eran un reclamo que venía desde la primera mitad del siglo XIX, en el contexto de la revolución industrial, marcada por jornadas de hasta 18 horas, salarios miserables y condiciones laborales de semi esclavitud. “Ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa”, era la consigna de los sindicatos que exigían el cambio.

En 1884 los sindicatos mayoritarios, la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo y la Federación Estadounidense del Trabajo, establecieron en un plenario que el 1 de mayo de 1886 sería el último día de plazo para que los empleadores implementen la jornada de 8 horas, como exigía la llamada Ley Ingersoll promulgada por el gobierno. Ante la resistencia de las empresas anunciaron que el día elegido se haría una huelga general.

Antes de 1866, la jornada laboral 
era de 18 horas
Tras los acontecimientos de Chicago, las compañías fueron accediendo paulatinamente a fijar la jornada de trabajo en ocho horas. En el Perú la conquista de este derecho se logró el 15 de enero de 1919.
Días de lucha. La amenaza del paro hizo ceder a varias compañías que empezaron a aplicar el nuevo sistema. Sin embargo, en ciudades como Chicago, entonces la segunda más poblada de Estados Unidos, los empleadores no querían ceder. Unos 200 mil trabajadores salieron a las calles en protestas que se extendieron hasta el 4 de mayo. La represión fue salvaje. El primer día 6 trabajadores fueron asesinados a quemarropa y decenas resultaron heridos.

El 4 de mayo, en medio de las revueltas en Haymarket Square una bomba lanzada por un desconocido mató a un policía. Los oficiales entonces abrieron fuego, hirieron a cientos y detuvieron a otros tantos. Más de 30 obreros fueron llevados a juicio, pero luego este número se redujo a 8. Tras un proceso, en el que no se respetaron normas procesales, cinco fueron condenados a la horca y otros tres a prisión. Los condenados a muerte fueron ejecutados el 11 de noviembre de 1887. Los ocho sentenciados llegaron a ser conocidos como los Mártires de Chicago.

TRIUNFO Y CELEBRACION.
Tras los acontecimientos de Chicago, las compañías fueron accediendo paulatinamente a fijar la jornada de trabajo en ocho horas. En el Perú la conquista de este derecho se logró el 15 de enero de 1919.

La celebración del 1 de mayo, en homenaje a los Mártires de Chicago, se estableció en 1889 en un encuentro del Congreso Obrero Socialista de París. Con el tiempo, varios países se sumaron a la fecha y hoy se celebra en casi todo el mundo.

miércoles, 18 de abril de 2018

Yo opino:

Los Pre Candidatos
Rolando Húbner Marcos Picón

Cada vez que se acerca la campaña electoral para elegir a quiénes nos representarán, o a quiénes van a tomar decisiones en nuestro nombre; viene la pregunta, y ¿a quién elegimos ahora? La misma pregunta nos hemos hecho desde hace mucho tiempo y como la pregunta es recurrente parece que la respuesta también, y parece que siempre nos equivocamos al elegir a quiénes nos representarán.

Pensemos bien antes de emitir nuestro voto para elegir a quiénes nos van a representar, porque hay que tener en cuenta que, nuestras autoridades están allí por voluntad popular, porque nosotros los elegimos, y que nuestros políticos son huallanquinos, como nosotros.

La maquinaria electoral comenzó a calentar con temor y sin querer ser el primero en anunciar su candidatura; tenemos ya algunos pre-candidatos para la Alcaldía de Huallanca que han confirmado su participación para llegar al sillón municipal, como: Marco Antonio Cárdenas Guiño por el Movimiento Independiente Regional Río Santa Caudaloso,  Luz Antonia Justiniano Dionicio por el Partido Avanza País,  Wilmer Serafín Cornelio Rojas por el Partido  Siempre Unidos, Mg. Sebastián Acevedo Vicente por el Partido Juntos por el Perú, y Eleuterio Tito Justiniano Albino por el Partido Somos Perú. Estamos seguros que en el transcurso de los días se irán anunciando nuevas candidaturas.

A prepararse porque a partir de ahora el tema de conversación general será y ¿por quién votamos ahora?, todos los días escucharemos comentarios a favor y en contra de cada uno de los candidatos; no estarán ajeno el saludo amable, cariñoso y muchos de ellos fingidos, la gran cantidad de propaganda inundará nuestras calles, las gigantografías, las frases bonitas se escucharán en la radio, televisión y en internet en las páginas sociales; nada que no hubiéramos visto en procesos electorales antiguos.

¿Qué se espera de los candidatos y cuál es la responsabilidad de nosotros los votantes? Estas son respuestas que esperamos recibir, tal vez es lo más complejo para ambas partes, porque somos ahora una ciudadanía más informada, más exigente y tenemos a la mano herramientas como las redes sociales, que nos ayudan a poder elegir mejor, no necesitamos de grandes promesas, queremos promesas realizables, con hechos que se pueden hacer sin populismos baratos; pongamos como primordial en la agenda pública los servicios básicos, el agua potable es de necesidad urgente esperamos que nuestros candidatos entiendan la magnitud del desafío.

El reto para nuestros candidatos es demostrarnos ahora que estábamos equivocados quiénes pensamos, que la gente que se mete en política lo hace para satisfacer sus ansias de poder y dinero con poco esfuerzo, de que están ahí no para servir al pueblo sino para servirse de ella, y tal parece que la vocación de servicio ha desaparecido de nuestra tierra, y en su lugar han aparecido  gente que le gusta sacar provecho de las debilidades de quiénes nos dirigen, se mueven bien entre los conflictos y la rechifla para que se termine haciendo lo que a ellos les guste.

Ojalá nuestros políticos en estos meses nos muestren que han venido a cambiar de rumbo el camino al desarrollo que como pueblo soñamos y miremos a Huallanca y a los hualanquinos con la honestidad que se merece y como políticos tienen que estar siempre cerca de la gente, no solamente  cuando se acercan las elecciones, buscando el voto.

miércoles, 4 de abril de 2018

Yo opino:

Desarrollo compartido
Rolando Húbner Marcos Picón

Llegó la hora de pensar en un nuevo modelo de desarrollo productivo para Huallanca, pensar en un nuevo enfoque de proyectos que nos haga soñar en el desarrollo anhelado de nuestro pueblo, olvidado por nuestras autoridades, provinciales, regionales, por el estado y muchas veces por la sociedad en su conjunto.

A llegado la hora de que el coro sagrado de “tierra bella, hermoso cielo serrano” se escuche en todos los rincones y trabajar juntos para encaminarnos al desarrollo; pero necesitamos antes preguntarnos ¿Dónde está el Estado con sus programas e instituciones?, ¿Dónde están las ONGs con sus proyectos? ¿Dónde están las empresas con su tecnología, trabajo y capitales, para transformar lo que Dios nos ha dado como naturaleza? ¿Dónde quedó la promesa de hacer de Huallanca un pueblo próspero?.

¿Dónde están los socios estratégicos que venían como buenos vecinos? ¿Dónde están los hombres y mujeres solidarios que nos visitan en julio y diciembre a bailar y cantar bonito? ¿Dónde están los jóvenes ochenteros que en la plaza de armas juramos regresar para trabajar juntos por el desarrollo de nuestra tierra y su gente, se fueron, cuando el cóndor de la plaza voló o cuando Aparicio Pomares se fue de la plaza?

Todos están ahí, cada uno de estos actores y agentes económicos, que forman parte de las fortaleza que como pueblo tenemos, pero lamentablemente no nos hemos juntado para pensar en el desarrollo de nuestro pueblo, porque no escuchamos el llamado o porque no hubo lideres capaces de reunirnos para trabajar juntos, o porque el desarrollo de nuestro pueblo lo encargamos a gente que no conoce nuestra realidad, sin compromiso ni arraigo familiar dejamos el desarrollo de nuestro pueblo en manos mezquinas y ajenas.

Cuándo fue que cambiamos el Huallanca solidario, para volvernos individualistas, cada uno comenzó a tirar para su lado, todo querían sacarle ventaja a su favor, se reclamaba, se alzaba la voz, para ver yo de este alboroto. No hemos pensado que la unión hace la fuerza, que los objetivos y metas se hacen realidad cuando las voluntades, sueños, trabajo, recursos y esfuerzos se unen; entonces ya no solo sumamos, sino que multiplicamos.

Este es el verdadero paradigma que la apuesta, la solidaridad y el compromiso para enfrentar los retos de una visión de pueblo no se hace desde el enfoque asistencialista, donde las empresas se vuelven proveedores y nosotros receptores, sino desde un enfoque participativo donde todo sumamos.

Quiero escuchar, otra vez “somos la nueva juventud del ande, de la tierra huallanquina grande y hermosa para nuestro orgullo, queremos ser actores de nuestro propio desarrollo y no necesitamos dádivas ni migajas, sólo oportunidades para comenzar a labrar el desarrollo de nuestro pueblo. Quiero escuchar que estamos conscientes que tan sólo convirtiendo nuestras desventajas en ventajas, mitigando nuestras amenazas y miedos, que invirtiendo tiempo y generando capacidades podremos mejorar la vida de cada uno de nuestros ciudadanos.
Es el momento de repensar en Huallanca como un espacio de oportunidades, ventajas y fortalezas, es el momento que nuestros socios estratégicos, las distintas entidades de gobierno, pueblo en su conjunto, nos unamos para trabajar por el desarrollo socio productivo, queremos que los empresarios entiendan que como pueblo queremos oportunidades para superarnos a través de la mancomunidad, organicémonos desde las punas  y nevadas donde nace el agua fría, su nombre será ponderado, Huallanca tierra minera.

martes, 3 de abril de 2018

Yo opino:


Semana Santa
Rolando Húbner Marcos Picón

Como ya es costumbre la semana santa en Huallanca se celebra con mucha devoción, pero también con mucha tradición, aún conservamos prácticas y ritos que heredamos de nuestros antepasados; la elaboración de la chicha de jora, la elaboración de los tradicionales pasteles, la elaboración del dulce de papas que es todo un rito.

La semana santa o la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo figura central del cristianismo, semana de reflexión y mucha actividad litúrgica, comienza el día viernes con la procesión de la Virgen Dolores, lunes el señor Nazareno, martes el señor de la Justicia, el miércoles el señor Nazareno, jueves el Señor Crucificado, el viernes el Señor Yacente, y el domingo el Señor Resucitado, este último que sale a las calles la madrugada del día domingo.

La vida de un materialismo consumista y mercantilista  nos ha llevado a olvidarnos de nuestra fe cristiana, los cambios en nuestra sociedad, el deterioro de nuestros valores cristianos, en el fondo la lucha del ser sobre el tener ha hecho que nos olvidemos de nuestra tarea de construir una sociedad más justa, más solidaria, mas fraterna y sostenible.

Aunque muchos se muestran alejados de nuestras tradiciones religiosas y han preferido salir de paseo, bailar, y divertirse, esta semana debe haber sido motivo para detenernos pensar meditar,  y preguntarnos ¿A dónde vamos como sociedad? Comencemos a analizar cómo es nuestra relación con los demás; saludamos a nuestros vecinos, respetamos las opiniones y formas de vivir de quienes nos rodean, respetamos a nuestros niños, respetamos a los adultos y muchas actitudes más que debemos esforzarnos en cumplir para ser personas de paz.

La reflexión de esta semana santa debe ser, nuestro compromiso por construir una sociedad más justa y fraterna, es el momento de mirar a largo plazo y la pregunta es qué tipo de sociedad le vamos a construir o le vamos a dejar a nuestros jóvenes y niños para las nuevas generaciones de huallanquinos, para que puedan vivir con igualdad de oportunidades; sin discriminación, gozando de servicios básicos de calidad, con una educación inclusiva,  respetados en su dignidad, y solidarios con el medio ambiente, desterremos la informalidad, la corrupción, la pobreza, la desigualdad, que frenan nuestro desarrollo como pueblo.

Este compromiso por el bien común debe ser hoy nuestra tarea, mientras saboreamos nuestro tradicional dulce de papas, estas deben ser nuestras reflexiones, tenemos que seguir trabajando para hacer realidad esta misión a pesar de las adversidades, no claudiquemos ante el cansancio, el desánimo o la crítica. Cristo nos enseña que debemos seguir adelante, a él lo traicionaron lo criticaron, lo negaron y los sentenciaron a morir en una cruz como nos muestra la semana santa.

El domingo de Ramos todos lo aclamaron, salían con sus palmas y planta aromáticas, con alabanzas y gritos, el martes lo condenaron, el miércoles lo sentenciaron, el jueves lo crucificaron, el  viernes  fue sepultado, el domingo resucito.  Pero qué hizo Jesús, los perdono a todos y siguió adelante con su misión esta enseñanza que nos dejo de una manera tan amorosa y sacrificada, debe ser motivo para reflexionar;  la resurrección ha sido el triunfo del bien.

¡Que Dios los bendiga!. Un abrazo.